Jueves, 23 Marcha, 2017

Director de FBI acepta que investigan intervención de Rusia en elecciones

El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja Jim Lo Scalzo | EFE El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja
Manuel Armenta | 21 Marcha, 2017, 02:02

El director del FBI, James Comey, confirmó por primera vez una investigación sobre la interferencia rusa durante la carrera presidencial de 2016, especialmente una posible coordinación entre miembros de la campaña de Donald Trump y el Kremlin.

Mike Rogers, director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), dijo al Comité que mantenía lo que ya sostuvo en su informe de enero, en el que se señala que Moscú quiso debilitar a la candidata demócrata Hillary Clinton pero no hacer llegar a Trump a la Casa Blanca.

Según Trump, Obama ordenó interceptar las comunicaciones de la Torre Trump de Nueva York, donde el magnate vivía y trabajaba durante la campaña electoral.

"Gran ventaja en el colegio electoral y aun así perdieron", recordó, al tiempo que consideró que lo que realmente tiene que investigar el Congreso, el FBI y todos los demás es la filtración de información clasificada.

"Ningún presidente podría" ordenar este tipo de escuchas, explicó. "Esto me parece muy claro".

El primer balance es de malas noticias para Trump: por un lado el jefe del FBI reconoció, en un hecho bastante excepcional, que el organismo está investigando los vínculos entre la campaña de Trump y Rusia.

Ayer el congresista demócrata con mayor rango en la comisión de Inteligencia de la Cámara baja, el californiano Adam Schiff, había anunciado que el primer informe del FBI demostraba que existía "evidencia circunstancial de un complot" y "evidencia directa, yo diría, de un engaño".

"Nunca he visto que desde la NSA nos hayamos involucrado en una actividad así", dijo Rogers al ser preguntado hoy al respecto en la primera audiencia pública realizada en el Congreso sobre la posible injerencia rusa en las elecciones presidenciales de noviembre pasado en EEUU.

Después de la dimisión del asesor de seguridad nacional Michael Flynn el mes pasado, tras saberse de que el asesor engañara a altos funcionarios sobre sus contactos con Rusia, el tema provocó que surgieran una serie de declaraciones a favor y en contra de las acusaciones que según el mandatario estadunidense es una "caza de brujas".

Mientras todo indica que la denuncia de Trump contra Obama no prosperará, no está tan claro qué sucederá con la investigación del Congreso sobre el presunto ataque cibernético ruso contra las cuentas de email del Partido Demócrata durante la campaña presidencial del año pasado.

Trump había publicado el 4 de marzo en Twitter que Obama había "pinchado" su teléfono, una acusación que ha concentrado el debate político en Washington.

La afirmación fue repetida por el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, y luego mencionada por el propio Trump, quien no la desmintió.