Lunes, 21 Agosto, 2017

Rusia calla ante la designación del fiscal Robert Muller en EEUU

El senador Mc Cain fue inicialmente crítico con la posible elección de Tillerson ¿Es posible un juicio político contra Donald Trump?
Eleena Tovar | 19 May, 2017, 19:33

La designación de Muller fue hecha por el Departamento de Justicia y tiene la envomienda de supervisar la creciente investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016 y los posibles vínculos con la campaña de Donald Trump. "Creo que daña a nuestro país terriblemente, porque muestra que estamos divididos, no unidos como país".

El New York Times informó el martes que Trump trató de presionar a Comey para que dejara de investigar al ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn, citando un memorándum escrito por Comey.

Las personas que describieron los contactos a Reuters dijeron que no habían visto ninguna evidencia de irregularidades o colusión entre la campaña de Trump y Rusia en las comunicaciones revisadas hasta el momento.

Precisamente hoy, Rosenstein informará al Senado en una reunión a puerta cerrada sobre la polémica decisión de Trump de despedir a Comey.

La tormenta política sobre Washington se desató cuando hace una semana Trump decidió destituir de manera fulminante a Comey, algo que la Casa Blanca atribuyó en un principio a una recomendación de Sessions, basada en un informe de Rosenstein. El nombramiento de una figura independiente para inspeccionar el tema era una demanda creciente de muchos miembros del Congreso, sobre todo demócratas, quienes acusaron a Trump de intentar obstruir una investigación en curso.

Por su parte, el senador republicano Lindsay Graham apuntó que la investigación actual, que se maneja desde el punto de vista de una pesquisa de contrainteligencia, puede acabar en una investigación de carácter penal.

El representante republicano Justin Amash, de Michigan, se convirtió en el primer legislador de ese partido en abordar la posibilidad de un juicio político a Donald Trump.

Tanto republicanos como demócratas aplaudieron el nombramiento de Mueller como "fiscal especial" para el caso, dada su probada independencia.

Incluso si se determina que la campaña de Trump no cometió irregularidad alguna en sus tratos con los rusos, el fantasma de la investigación acosará a la Casa Blancas por meses, si no años.