Domingo, 24 Setiembre, 2017

Fiscalía de Brasil acusa a Temer de tratar de bloquear investigación

Manuel Armenta | 20 May, 2017, 12:37

Los planes para elegir un sucesor de Temer estuvieron en el centro de los diálogos comandados por el presidente de la Cámara de Diputados y número 2 del país, Rodrigo Maia, debido a que si el presidente cae, en esta fase del mandato, el Congreso debe realizar una elección para elegir al sucesor, un tapón que pueda al menos nadar en aguas turbias de corrupción y descrédito popular.

La revelación de la existencia de grabaciones del presidente Temer apoyando la compra del silencio de un parlamentario condenado por corrupción y, además, participando en una trama para recibir sobornos a cambio de favores políticos provocó un nuevo terremoto político en Brasil con consecuencias para esta economía en recesión.

El mandatario citó mejoras en las cifras de inflación, de desempleo y de crecimiento económico, desde que hace un año asumió el poder en sustitución de la destituida izquierdista Dilma Rousseff, de quien era vicepresidente.

Los organizadores estiman la asistencia de 60 mil personas en la protesta de Río de Janeiro, donde se registró enfrentamiento con la Policía.
Elementos de la Policía Militar emplearon gases lacrimógenos para intentar dispersar a los manifestantes, varios de ellos encapuchados, quienes respondían lanzando piedras y formando barricadas.

La investigación hecha por el juez de la corte Fachin llegó al corazón del PSDB con la detención de la hermana y el primo del senador Neves.

También un fiscal que traficaba información pública al frigorifico JBS fue detenido.

Los políticos de oposición acudieron a Twitter y a noticieros locales para pedir la renuncia o impugnación de Temer, afirmando que su gobierno ya no tiene legitimidad.

Con estos frentes abiertos, Temer, según los analistas, está preparando su sucesión en caso de que no pueda sobrevivir hasta el fin del cargo.

"Hay que seguir haciendo eso", le responde Temer, según captó el micrófono que en la solapa llevaba Batista, en la visita que después de las 22 horas hizo en marzo al Palacio de Jaburu, la residencia oficial de la Vicepresidencia de Brasil. No obstante, el Parlamento podría destituirlo si permite que se instaure un proceso penal en su contra.

Freire ocupaba el cargo de ministro de Cultura, tras la renuncia el pasado 19 de noviembre de Marcelo Calero, quien acusó al exministro ministro de la Secretaría de la Presidencia, Gedder Vieira Lima, de haber ejercido presiones irregulares para resolver un asunto personal y posteriormente declaró ante la Policía Federal que el Jefe de Gobierno avalaba el tráfico de influencias y presiones ilegales por parte del funcionario de su gabinete.

Una vez consumada la destitución de Rousseff en una escandalosa sesión del Congreso brasileño en agosto de 2016, el Gobierno argentino fue el primero en reconocer la legitimidad del nuevo Ejecutivo encabezado por Temer.