Sábado, 23 Setiembre, 2017

Temer reitera que no cometió "ningún" delito y financió campañas legalmente

Manuel Armenta | 20 May, 2017, 12:02

El presidente conservador Michel Temer aparece junto a sus predecesores de izquierda, Lula da Silva y Dilma Rousseff, en una lista de presuntos beneficiarios de sobornos pagados por el conglomerado J&F de los hermanos Batista. Un tercio del gabinete presidencial se encuentra señalado por las imputaciones de la Procuraduría General, entre ellos los principales responsables del gobierno, como el jefe de gabinete y el secretario general de la Presidencia.

"No hay otra salida: los brasileños deben organizarse, salir a las calles y exigir con fuerza la renuncia inmediata de Michel Temer", tuiteó.

Sobre la base de esos audios y la totalidad de la confesión de Batista, uno de los dueños del gigante cárnico JBS, la Corte Suprema abrió una investigación formal contra Temer, quien pudiera ser retirado del poder si se instaura un proceso penal en su contra, lo cual debería ser avalado por el Parlamento.

Tras las revelaciones se han presentado al menos ocho proyectos de juicio político en el Congreso y se multiplican los llamados de todos los sectores para que Temer renuncie, a los que se unió también el ex presidente del Supremo, Joaquim Barbosa.

También le acusa de querer frenar -con la ayuda del senador Aécio Neves, que perdió las elecciones presidenciales en 2014 y fue suspendido de su mandato ayer- la Operación Lava Jato, que amenaza a decenas de políticos del más alto nivel en todo Brasil.

El presidente Temer pedía y recibía propinas del frigorífico JBS desde el año 2010, según reveló el propietario de la empresa, Joesley Batista.

Por un lado, informó el Tribunal Superior, los testimonios indican que Temer recibió 15 millones de reales (u$s 4,6 millones de dólares a la cotización actual) de JBS.

Todo ello se suma a una grabación de una conversación de Batista con Temer, en la que el empresario comenta que busca "favores" para JBS en ministerios, que recibe información por adelantado sobre investigaciones o que soborna a un exdiputado preso por corrupción y cercano al gobernante para que no colabore con la justicia.

La crisis se produce un año después de la caída de Rousseff, acusada por el Congreso de manipular las cuentas públicas.

La agitación judicial, política, social y económica genera todo tipo de especulaciones sobre el desenlace de esta crisis fulgurante.

Actualmente Lula está procesado en cinco causas vinculadas con la operación Lava Jato por corrupción, lavado de dinero, asociación ilícita y tráfico de influencias. "Las afirmaciones de Joesley Batista en relación a Lula no resultan de ningún contacto con el ex presidente, sino de supuestos diálogos con terceros que ni siquiera fueron comprobados", advirtieron.

"El presidente Michel Temer no cree en la veracidad de las declaraciones" en la grabación, dijo la presidencia en un comunicado.

Neves, en tanto, fue separado de su cargo por el Supremo Tribunal Federal, que inició una investigación en su contra.

"Por eso la primera cuestión es saber si los partidos que forman la base del gobierno dejarán el gobierno", dijo Thomas Pereira, profesor de derecho constitucional en la Fundación Getulio Vargas, en Río.