Domingo, 24 Setiembre, 2017

Voz de Javier Valdez vive en periodistas que resisten

Con ayuno exigen justicia para Javier Valdez Recrean 'funeral' en Fiscalía de Sinaloa para exigir justicia por el asesinato a Javier Valdez
Eleena Tovar | 17 Julio, 2017, 13:03

"No tenemos hasta ahora elementos para pensar (...) que el crimen de Javier Valdez se vaya a aclarar y se vaya a castigar", señaló el periodista.

Con mensajes como: "Malayerba nunca muere", "Justicia para Javier Valdez", "No palabrería sr. fiscal ¡exigimos resultados!", periodistas mexicanos protestaron para exigir justicia por el asesinato de su colega Javier Valdez.

El director del semanario Ríodoce, Ismael Bojórquez coincidió en que no confía en ninguna de las fiscalías y advirtió que comenzarán a radicalizar las acciones de protesta.

La huelga de hambre fue encabezada por la esposa de Valdez, Griselda Triana, y por el director de Ríodoce.

La familia de Javier Valdez hizo la misma solicitud y al mismo tiempo pidió que una sola Fiscalía se encargara del caso, pero la respuesta fue la misma.

Así fue recordado Valdez, autor de Miss Narco y Los morros del narco, asesinado el 15 de mayo en Culiacán a pleno mediodía "al más puro estilo Sinaloa", como calificó el ataque su viuda, Griselda Triana de Valdez.

Hasta ahora, las autoridades no han revelado avances o pistas significativas para resolver este homicidio, que se suma a la lista de más de 100 reporteros asesinados en México desde 2000, según cifras de organizaciones de defensa de la libertad de expresión.

Este sábado los reporteros clausuraron simbólicamente las instalaciones de la Fiscalía General en Culiacán, para exigir avances en las investigaciones.

Javier Valdez fue colaborador de la agencia de noticias AFP durante más de una década, y también fue fundador del semanario Ríodoce.

La mayoría tiene un denominador común: investigaban sobre crimen organizado, narcotráfico o corrupción. Desde las 7:30 horas periodistas, amigos, familiares y activistas de derechos humanos cerraron con cintas y lonas las puertas del edificio ubicado por el bulevar Enrique Sánchez Alonso, donde se formó una cadena humana para evitar el ingreso de los trabajadores al lugar.