Miércoles, 18 Octubre, 2017

"Israel está jugando con fuego en Jerusalén" — Liga Árabe

Las tropas israelíes intentan dispersar a los manifestantes palestinos Las tropas israelíes intentan dispersar a los manifestantes palestinos
Eleena Tovar | 23 Julio, 2017, 22:07

Pero, hasta el viernes, estos choques solo habían provocado heridos.

El Ministerio palestino de Salud, informó que una persona murió en un incidente que se produjo en Abu Dis, en Cisjordania. El asentamiento de Halamish se encuentra al norte de Ramala, cerca del pueblo palestino de an-Nabi Saleh donde, según testigos anoche fueron desplegadas un gran número de fuerzas israelíes.

Las detenciones se llevaron a cabo en Cisjordania, según un comunicado de la agencia de seguridad interior de Israel, como medida preventiva tras "las tensiones en torno al Monte del Templo".

También este domingo, un misil lanzado contra Israel desde Gaza estalló en el aire, sin provocar daños, dijo el Ejército israelí.

La imagen de un grupo de jóvenes sacando el cadáver apresuradamente a través de huertos y escalando una tapia con el muerto, para poder llevarlo a enterrar, fue una de las más repetidas este viernes en los medios palestinos.

Esta oleada de violencia será el lunes objeto de una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada a petición de Francia, Suecia y Egipto.

En respuesta, el presidente palestino, Mahmud Abas, anunció haber "congelado" los contactos con Israel hasta que no se levanten tales medidas.

Aunque la custodia de los lugares santos islámicos en Jerusalén está oficialmente en manos de Jordania, Israel tiene su propio puesto de control del acceso, y el lugar cristaliza desde hace décadas las tensiones con los palestinos.

El ministro Gilad Erdan dijo a la Radio del Ejército israelí que el primer ministro Benjamin Netanyahu tomará una decisión en las próximas horas luego de consultas al regresar de una gira por Europa.

En Jerusalén Este, parte palestina de la ciudad cuya anexión por Israel nunca fue reconocida por la comunidad internacional, la ciudad vieja y los alrededores de la Explanada de las Mezquitas continuaban el sábado bajo una fuerte presencia policial.

Dicha restricción derivó en una masiva marcha hacia Al Aqsa, que terminó con la muerte de tres palestinos y casi 400 heridos en Jerusalén y Cisjordania.

Los soldados israelíes detuvieron a uno de los hermanos del agresor, identificado como Omar Alabed, un palestino que antes de apuñalar a los cuatro miembros de la familia judía escribió en su cuenta de Facebook: "voy allí y sé que no volveré, iré al cielo".

Estos nuevos ataques hacen temer el despertar de la ola de violencia que sacude Israel y los Territorios Palestinos desde octubre de 2015 y que ha costado la vida a 287 palestinos, 47 israelíes, dos estadounidenses, dos jordanos, un eritreo, un sudanés y una británica, según un recuento de la AFP.