Lunes, 20 Noviembre, 2017

Irma deja sin electricidad a casi 3,5 millones de clientes en Florida

Facebook				
					Twitter				
					Linkedin				
					Email Facebook Twitter Linkedin Email
Eleena Tovar | 13 Setiembre, 2017, 19:37

Brock Long, administrador de FEMA, indicó que siguen analizando la situación en estos pequeños islotes que representan el extremo sur de EE.UU., pero que "básicamente, cada casa en los Cayos fue impactada de una forma u otra", informó CNN.

Previamente esa misma institución había anunciado que el huracán había perdido algo de fuerza en su avance hacia la costa suroeste de Florida, tras dejar atrás los Cayos de Florida, donde tocó tierra esta pasada madrugada como categoría 4.

Antes de arribar a Estados Unidos Irma, que llegó a tener categoría 5 (la máxima de la escala Saffir Simpson) y un tamaño mayor al de la península de Florida, pasó por diversas islas del Caribe, la última de ellas Cuba, y dejó casi cuarenta muertos y cuantiosos daños materiales. El distrito de Brickell a orillas del mar está parcialmente inundado "por la marea que pasa sobre los diques", relató Steven Schlacknam, un artista de 51 años.

Ayer por la mañana, más de un millón de hogares y negocios en Florida no tenían electricidad, según la compañía Florida Power and Light. "El muelle de madera prácticamente ha desaparecido".

Irma tampoco perdonó a Cuba, que sufrió "fuertes inundaciones" en el litoral noroccidental, desde Matanzas a La Habana, "con olas [de] entre 6 y 9 metros" por su embate el viernes y el sábado, según el Instituto de Meteorología cubano.

El NHC recordó las advertencias vigentes, de marejadas ciclónicas, lo que significa que hay "peligro de inundaciones amenazantes a la vida" y aviso de huracán para amplias regiones de la península de Florida, en donde más de seis millones de personas recibieron la orden de evacuar la zona.

En el Malecón, "el mar avanzó como jamás lo había hecho anteriormente", afirmó a la televisión nacional Mercedes López Acea, presidenta del consejo de defensa nacional de La Habana.

Sentado en el umbral de su casa, Ernesto Loza, un pequeño empresario de 49 años, mostraba cómo el agua se detuvo justo en la puerta de su casa.

López Acea reportó numerosas caídas de árboles y ramas, así como daños a la red eléctrica.