Sábado, 18 Noviembre, 2017

La Fiscalía ordena interrogar a los alcaldes catalanes que apoyan el referéndum

Los catalanes buscan independizarse de España Los catalanes buscan independizarse de España
Eleena Tovar | 13 Setiembre, 2017, 20:37

En el caso de que no acudan a la citación la fiscalía ordena la detención de esos alcaldes, que podrían superar los setecientos en los cerca del millar de municipios con los que cuenta la región de Cataluña, de 7,5 millones de habitantes.

La orden llega después de que más de 700 alcaldes hicieran público su apoyo a la celebración de la consulta secesionista a través de la página web www.municipisindependencia.cat y se comprometieran a ceder locales para celebrar el referendo, al que se opone el Gobierno español. Cabe recordar que la semana pasada el Parlamento catalán aprobó una ley destinada a celebrar ese referendo, que fue suspendido por el Tribunal Constitucional inmediatamente por no adecuarse al marco constitucional español.

Maza advierte de que los alcaldes que colaboren pueden cometer un delito de desobediencia, prevaricación y malversación de fondos públicos.

La Fiscalía de la región de Cataluña ordenó este martes a la Guardia Civil, la Policía Nacional y a los Mossos d'Esquadra que para evitar la "consumación del delito", requisen urnas y todo material destinado para la preparación del referendo de independencia convocado por el Gobierno catalán para el 1 de octubre.

La medida anunciada hoy por José Manuel Maza amplía esas acciones judiciales contra el referéndum y sus promotores, aunque la treintena de alcaldes de la formación anticapitalista y antisistema CUP ya ha anunciado que no acudirán a la cita con la fiscalía.

"Si a alguien se le cita para acudir a una mesa electoral, que no vaya, porque no puede haber referéndum y sería un acto absolutamente ilegal", dijo Rajoy el miércoles.

El monarca insistió en que "los derechos que pertenecen a todos los españoles serán preservados" frente a "quienes se sitúan fuera de la legalidad constitucional y estatutaria".

Felipe de Borbón subrayó en su discurso que, ante los que están al margen de la legalidad "y fracturan la sociedad, estoy seguro de que los derechos que pertenecen a todos los españoles serán preservados y de que las libertades de todos los ciudadanos serán garantizadas y protegidas".