Jueves, 19 Octubre, 2017

Hallaron cimientos de fortificación en plaza Zabala

Muy fuerte Encontraron por casualidad restos del primer “fuerte” de Montevideo
Tobias Pedroso | 12 Octubre, 2017, 22:02

Parte de la primera fortificación de la ciudad de Montevideo, construida entre 1724 y 1725, quedó al descubierto en la plaza Zabala, en medio de los trabajos de renovación de ese espacio público.

El descubrimiento fue informado este martes por la Intendencia de Montevideo, que convocó a una conferencia de prensa para informar del hallazgo que estará encabezada por el propio intendente Daniel Martínez y contará con la participación de la directora de Espacios Públicos de la IM Patricia Roland y el presidente de la Comisión de Patrimonio Cultural del MEC Nelson Inda.

Según explica la comuna en su página web, fuerte fue proyectado por el ingeniero Domingo Petrarca y construido en el proceso fundacional. Hasta el momento, lo que se ha encontrado es el trazado de la cimentación de la casa de los gobernadores (fachada que estaba orientada hacia el norte), y suponen que aún falta descubrir alrededor de 23 metros más pertenecientes al antiguo fuerte. También se encontraron vestigios en Circunvalación Durango esquina Alzáibar, que podrían corresponder a las construcciones internas del fuerte, pero aún no hay nada comprobado.

También se recuerda que hacia finales del siglo XVIII "perdió su razón defensiva y pasó a ser utilizada como sede de los diferentes gobernadores y alojamiento de reparticiones públicas, como la Biblioteca Nacional (1816) y el Tribunal de Apelaciones (1818)".

Desde el inicio del período republicano, entre 1830 y 1880, fue sede del Poder Ejecutivo.

Mientras que hacia fines del siglo XIX, "tal uso se alineaba con la tendencia urbanista que otorgaba especial interés a la creación de espacios públicos que aspiraba a asemejar a Montevideo al ideal de ciudad jardín europea".

La plaza Zabala fue diseñada por el paisajista francés Edouard André e inaugurada en 1890.

El hallazgo de los cimientos de la primera fortificación de la ciudad aportará un mayor valor patrimonial a un espacio público destacado por sus cualidades urbanas, paisajísticas, ambientales, culturales, y calidad arquitectónica de su entorno. "Por eso rescatamos la importancia del trabajo transversal con todos los actores que tienen algo que decir en el territorio".