Lunes, 18 Diciembre, 2017

Policía filipina suspende la "guerra contra las drogas" por orden de Duterte

Rodrigo Duterte presidente de Filipinas Duterte revela el regalo"secreto de Rusia a Filipinas REUTERS Romeo Ranoco
Eleena Tovar | 12 Octubre, 2017, 15:57

La Comisión nacional de Derechos Humanos celebró el cambio.

La "guerra" contra las drogas ha causado tras quince meses en vigor más de 3.800 muertos a manos de la Policía, aunque el número total de fallecidos se estima supera los 7.000 debido a las muertes atribuidas a particulares y patrullas vecinales.

El presidente acusó a "los europeos" -en referencia a la UE- de "interferir en los asuntos de Filipinas" al apoyar la campaña de HRW que trata de poner fin a la "guerra antidroga" iniciada con su mandato en junio del año pasado, y les retó a que "sigan adelante" en su supuesto objetivo de aislar al país.

El líder de 72 años es conocido por incluir frecuentemente insultos, tacos y amenazas en sus intervenciones, en las que ha puesto en su diana entre otros al Papa Francisco y al expresidente de EEUU Barack Obama, a quienes también dedicó el calificativo: "hijo de puta". - El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, amenazó hoy a los embajadores de países de la Unión Europea (UE) con expulsarlos del país "en 24 horas" si sus representantes en la ONU intentan excluir a Manila del Consejo de Derechos Humanos por la "guerra antidroga". "Buscaremos otras cosas en las que trabajar, pero no drogas por ahora", declaró el director de la Policía Nacional, Ronald Dela Rosa, en una rueda de prensa televisada.

Así, se han cancelado hasta nuevo aviso los programas Oplan Tokhang y Oplan Double Barrel Reloaded, consistentes en llevar a cabo redadas en casa de sospechosos y arrestarlos o disparar a matar en caso de que se resistan.

Un grupo de abogados de tendencia progresista presentó ayer una petición al Tribunal Supremo de Justicia del país para que detuviera la campaña antidroga al considerarla inconstitucional.

El pasado febrero, tras un primer escándalo de corrupción, Duterte ya apartó a la Policía de la campaña y suspendió las operaciones durante un mes, aunque en marzo las reanudó al asegurar que las drogas y el crimen habían experimentado un repunte.