Sábado, 20 Octubre, 2018

Declaraciones del cura expulsado del colegio Newman

Escándalo en Cardenal Newman expulsan a un cura Otro escándalo en el colegio de Macri
Manuel Armenta | 08 Noviembre, 2017, 19:47

Alberto Olivero, director general del Newman, informó la decisión mediante un e-mail enviado a los padres, donde explicó que "siete personas del colegio lo vieron en diferentes situaciones cometiendo imprudencias con los chicos y por eso decidimos aplicar el protocolo que tenemos para estos casos". Las autoridades de ese establecimiento educativo enviaron una nota a los padres de los estudiantes para comunicarles que el padre Luis Lenzi había dejado de ser profesor en la institución debido a que se lo había encontrado en "situaciones irregulares" con los alumnos. Hace un tiempo se fue a vivir a San Juan y cada dos meses viajaba a Buenos Aires para asistir durante una semana al Newman y tomar confesión a alumnos.

En 2016 el colegio de San Isidro, del que egresaron el presidente Mauricio Macri y varios de sus ministros, se vio envuelto en un escándalo cuando uno de sus ex alumnos, Rufino Varela, denunció que el capellán Finnlugh Mac Conastair había abusado de él a fines de los setenta y aseguró que no había sido el único. Una vez que Varela declaró, otros veinte compañeros admitieron haber vivido situaciones similares.

La respuesta del cura, que es uno de los tres sacerdotes domínicos de ésa orden en San Juan, se conoció a través de un audio de Whatsapp enviado a la comunidad de la provincia cuyana y que esta mañana se extendió por esa App. "Gracias a los queridos guerreros por la cantidad de mensajes cariñosos y profundos que recibí desde ayer y que son más de mil", se escucha. "Quizás si no hubiera pasado algo así, bobo, no hubiera habido tantos mensajes y estarían ustedes rezando todos el Rosario".

"Estoy fuera de San Juan un tiempito para evitar la prensa, las cosas, que pase un poquito allí también el viento", concluyó Lenzi.

"Valoramos positivamente que las autoridades del colegio (Newman) hayan actuado con prontitud, poniendo en primer lugar el cuidado de sus alumnos", añade, y recuerda que "las tristes experiencias vividas en toda la Iglesia nos han enseñado que hay que evitar incluso aquellas actitudes que se puedan prestar a una mala interpretación y puedan poner en riesgo nuestra vida religiosa y la credibilidad de nuestro ministerio".