Martes, 21 Noviembre, 2017

McConnell: Moore debería abandonar la campaña para el Senado de EE.UU

Comparan a candidato al Senado con personajes bíblicos tras escándalo sexual con menor Roy Moore busca ocupar el lugar en el Senado de Jeff Sessions
Cris De Lacerda | 14 Noviembre, 2017, 18:55

Actualmente con 56 años de edad, Beverly Young Nelson decidió contar su verdad. La mujer, natural de Alabama, ha asegurado que una noche Moore se ofreció a llevarla a casa, y en el vehículo abusó de ella, tocándole los pechos, bajándole los pantalones y guiándola hacia su entrepierna agarrada del cuello.

Tras un forcejeo, Moore dejó marchar a la joven y, según su testimonio, le advirtió de que nadie le creería si se atrevía a explicárselo a alguien, ya que él era el fiscal del distrito y ella sólo una "niña".

"Nunca hice lo que ella dice que hice", citó el diario a Moore. Solo años después explicó el incidente, según lo que ha narrado, a sus más íntimos: su hermana, su madre y su actual esposo. La presunta víctima mostró su anuario de 1977 donde Moore le escribió una dedicatoria.

Otras dos mujeres indicaron que el político norteamericano también se sobrepasó de ellas cuando una tenía 16 años; y la otra, 18. Una de ellas afirma haber sido violada por el candidato.

El líder de la mayoría republicana en el Senado de EEUU, Mitch McConnell, opinó este lunes que Roy Moore, un aspirante de su partido a ocupar un escaño en la Cámara Alta, debería retirar su candidatura debido a la acusación de que hace casi cuatro décadas abusó sexualmente de una adolescente de 14 años.

Moore dijo a sus partidarios políticos el domingo que el informe del Washington Post la semana pasada era "noticia falsa" y "un intento desesperado por detener mi campaña política". Y que si no lo hace, evaluarán pedir los votos a su contrincante en las primerias de setiembre, Luther Strange -el que era favorito de Trump-.

"El presidente cree que, si estas acusaciones son ciertas, haría bien de retirarse" de la carrera electoral, aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

La víctima rechazó cualquier motivación política y, de hecho, reconoció que tanto ella como su marido son seguidores del presidente Donald Trump.