Lunes, 18 Diciembre, 2017

Investigadores locales presentaron las pruebas de un páncreas artificial

América Latina Crean el primer páncreas artificial Prueban con éxito el primer páncreas artificial en Latinoamérica
Cris De Lacerda | 15 Noviembre, 2017, 14:06

El objetivo de este sistema es regular de forma automática el valor de azúcar en sangre, sin necesidad de que el paciente realice las correcciones con insulina habituales en el manejo de la diabetes tipo 1. Le pusieron un nombre muy simbólico: ARG, que son las siglas de regulación automática de la glucosa en inglés (Automatic Regulation of Glucose).

El páncreas funciona a través de un algoritmo, con el que inyecta automáticamente la cantidad de insulina que el paciente necesita en cada momento, y solo necesita que se indique el inicio de la comida, sin que haya que precisar los hidratos de carbono que van a ser consumidos.

El estudio estuvo dirigido por el ingeniero Ricardo Sánchez Peña, investigador del CONICET y director del Departamento de Doctorado e Investigación del ITBA.

Tras siete años de trabajo, en el 2016, tuvo lugar la primera fase del ensayo clínico que utilizó un algoritmo desarrollado en la Universidad de Virginia (EE.UU.). Este requirió que el paciente calcule y registre en el sistema cuántos gramos de hidratos de carbono comerá para que la bomba infunda la insulina necesaria. En esta etapa participaron cinco pacientes adultos, hombres y mujeres, quienes pudieron mantener los niveles de glucosa dentro de un rango aceptable durante las 36 horas en que se probó el páncreas artificial, según docsalud. Lo más importante, durante ese tiempo ninguno de los pacientes experimentó hipoglucemia graves como tampoco nocturnas.

La diabetes es una enfermedad metabólica que en la Argentina, afecta a 2,7 millones de personas. "Este desarrollo va a permitir a los pacientes mejorar el control de la glucosa, es la oportunidad para que tengan una mejor calidad de vida", manifestó Luis Grosembacher, del Servicio de Endocrinología del HIBA. Hace seis años que uso bomba de insulina con sensor, y está bien, ha logrado que no me desmaye ni me despierte internada, pero con el algoritmo fue genial. yo no tenía que estar todo el tiempo anotando los carbohidratos. El algoritmo es el paso que sigue, es un cambio enorme.

Los investigadores planean continuar los ensayos clínicos con la participación de un mayor número de personas y hasta ampliar las pruebas a menores. Pero para eso necesitan contar con más fondos.