Miércoles, 19 Setiembre, 2018

Drogó a niños de guardería ¡para practicar crossfit!

Trabajadora de guardería drogaba a bebés para ir a hacer crossfit Estaba tan obsesionada por mantenerse en forma que se convirtió en un monstruo: dueña de guardería drogaba a niños para ir al gimnasio
Eleena Tovar | 13 Marcha, 2018, 00:48

Neatherlin aseguraba ser enfermera certificada, una de las calificaciones necesarias para administrar una guardería en los Estados Unidos, sin embargo, ante la denuncia de uno de los padres, y algunas declaraciones de un ex novio de la mujer, se descubrió que todo era mentira. Su mayor responsabilidad era que estaba a cargo de una guardería de niños de entre 6 meses y 4 años, a los que habitualmente solía abandonarlos para ir a entrenar. Detrás de esa petición se escondía una horrible experiencia para los menores. Para poder hacerlo sin que nadie sospechara dormía a sus víctimas con melatonina. Allí pudo ver que entre esas horas, primero llevaba a sus propios hijos al centro educativo al que pertenecían y luego iba a su gimnasio.

Little Giggles operó ilegalmente por 4 años.

Sucedió una vez que un bebé apareció con decenas de heridas en la cabeza y fue trasladado a un hospital. La mujer se justificó diciendo que el nene sufrió una caída cuando ella intentó atender su teléfono celular y que no había percibido que se había lastimado. Incluso, también reconoció que les dio a algunos leche muy recalentada, lo que les produjo quemaduras internas a los pequeños. "Durante cinco años engañó a todos". Para uno de los jueces de la Corte, Wells Ashby, en la corssfitter "hay algo roto y perdido dentro suyo, el deseo de esta corte es que pueda encontrarlo o reconstruirlo". Por su parte, Kevin Hord, padre de una de las víctimas, dijo a la prensa que "100 años no hubieran sido suficientes" para Neatherlin.

Neatherlin, fue detenida el año pasado y la Fiscalía solicitó para ella 35 años de prisión, pero la pena fue reducida porque la acusada aceptó ser culpable de los cargos y hoy la mujer fue sentenciada a 21 años tras las rejas. En prisión, Neatherlin tendrá tiempo para dedicarle a su cuerpo.