Martes, 23 Octubre, 2018

Theresa May acusa a Rusia de ataque químico contra exespía

INDAGACIONES. Siguen las pericias INDAGACIONES. Siguen las pericias
Eleena Tovar | 14 Marcha, 2018, 06:33

Rusia pidió este lunes poder acceder a la sustancia química que provocó el envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal en Gran Bretaña antes de dar las explicaciones que exige Londres, afirmó este martes el ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov.

Servicios médicos británicos han examinado a 38 personas en Salisbury, Inglaterra, que podrían haber quedado expuestas al agente nervioso de naturaleza militar que envenenó al espía doble ruso Sergei Skripal y su hija, informó el jefe de la policía antiterrorista británica, Neil Basu.

En tanto, la Cancillería rusa convocó hoy al embajador del Reino Unido en Moscú en relación con este caso.

Expertos rusos recuerdan que el país destruyó completamente su arsenal químico conforme a los acuerdos internacionales, bajo la supervisión de observadores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ).

Por ello, agregó que Londres, en cuanto tuvo la sospecha del empleo de una sustancia prohibida, "tendría que haberse dirigido inmediatamente al país de donde se sospecha que procede esa sustancia".

Lo que dijo EE.UU.

La Casa Blanca se alineó con las autoridades británicas y aseguró que el Kremlin está detrás del intento de envenenamiento de un ex espía ruso y su hija en Reino Unido. La conclusión obedece a que el ataque fue con "un agente nervioso de grado militar de un tipo desarrollado por Rusia", así como al "reciente historial de Rusia de llevar a cabo asesinatos patrocinados por el Estado".

"De Ucrania a Siria, y ahora en el Reino Unido, Rusia sigue siendo una fuerza irresponsable de inestabilidad en el mundo, actuando con un desprecio general a la soberanía de otros Estados y la vida de sus ciudadanos", expresó en un comunicado.

"Nunca hay una justificación para este tipo de ataque, el intento de asesinato de un civil en territorio de una nación soberana".

Según dijo May en el Parlamento británico, el responsable del envenenamiento fue el estado ruso de forma directa, o permitió que la sustancia -perteneciente al grupo Novichok de agentes neurotóxicos-, llegara a manos de terceros.

Moscú tildó las acusaciones como un "espectáculo circense" y "provocación", así como para "desacreditar a Rusia" antes de la Copa del Mundo de fútbol que acogerá en junio y julio.

En 2006 una corte rusa lo condenó a 13 años de cárcel por espiar a favor de un Estado extranjero, y cuatro años después fue canjeado junto con otros dos individuos condenados por espionaje por 10 personas detenidas en Estados Unidos.

May hizo los comentarios después de que Sergei Skripal y su hija Yulia de 33 años, fueron encontrados inconscientes en la banca de un centro comercial, quienes se encuentran en estado crítico pero estable.