Domingo, 17 Junio, 2018

Theresa May ve 'altamente probable' que Rusia envenenara al exespía Skripal

Miembros del Ejército se preparan para apoyar la investigación en Salisbury ayer Miembros del Ejército se preparan para apoyar la investigación en Salisbury ayer
Eleena Tovar | 14 Marcha, 2018, 14:53

May estimó en el Parlamento que es 'muy probable' que Rusia esté tras el atentado, basándose en su historial de liquidación de disidentes y antiguos agentes, y en el gas nervioso usado para perpetrarlo, del tipo Novichok, fabricado en laboratorios militares rusos a partir de los años 1970 y más potente que el sarín o el VX.

"Tenemos plena confianza en la investigación del Reino Unido y en su conclusión de que Rusia es probablemente responsable del ataque", dijo el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, en un comunicado divulgado esta noche.

Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, permanecen en estado crítico, aunque estable, desde que el 4 de marzo fueran hallados inconscientes en el banco de un parque en Salisbury, en el sur de Inglaterra.

Fortalecido por el apoyo firme de Washington, el gobierno británico ultimaba este martes las medidas contra Rusia si ésta no explica antes de medianoche el intento de asesinato de un exespía suyo en suelo inglés.

En 2006 una corte le condenó a 13 años de cárcel por espiar a favor de un Estado extranjero.

Washington, por su parte, calificó el ataque como una "atrocidad", aunque no apuntó a responsables.

El gobierno británico también abrió un proceso de consultas con sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para estudiar la conveniencia de una represalia.

"Después de la muerte de Litvinenko expulsamos a diplomáticos rusos, suspendimos la cooperación en seguridad, rompimos planes bilaterales sobre visados y congelamos los activos de los sospechosos". Fuentes de Whitehall -como se denomina globalmente al gobierno británico- tampoco descartan la hipótesis de un ataque cibernético.

May dijo que el suceso no es solo un "intento de asesinato" del ex espía, sino un acto "indiscriminado y temerario contra Reino Unido que puso las vidas de civiles inocentes en riesgo". Antes de hablar, las autoridades británicas deben "llegar hasta el fondo [de la investigación]".

Pocas horas antes de la intervención de May en el Parlamento, el vocero del Kremlin, Dimitry Peskov, afirmó que el envenenamiento del ex espía "no atañe a Moscú".

La cancillería rusa rechazó también la acusación, calificándola de "provocación" y de "cuento de hadas".

Durante una semana la Casa Blanca se mantuvo en silencio sobre la tentativa de asesinar al exespía ruso Serguéi Skripal, quien vendió secretos al Reino Unido y posteriormente se instaló allí mediante un intercambio de espías con Rusia.

Recordó que estos "y muchos otros murieron en extrañas circunstancias en territorio británico".

Y en el Senado ruso vincularon las incriminaciones de la primera ministra británica con las elecciones presidenciales rusas del domingo, en las que Putin buscará la reelección para un cuarto mandato, y con el Mundial de fútbol de Rusia. "Pero llevas una sustancia como esa a otro país, que es una sustancia extremadamente peligrosa, a un lugar público, donde sabes que muchos otros van a estar expuestos es (...) casi incomprensible que un estado, un estado organizado hiciera algo así", argumentó.