Miércoles, 19 Setiembre, 2018

Su rol como la reina de la cocaína — Catherine Zeta-Jones

Por estrenar DE TODO UN POCO. Vulnerabilidad los excesos y las malas decisiones que tomó Griselda Blanco están plasmadas en la cinta
Eleena Tovar | 14 Abril, 2018, 05:32

"La reina de la cocaína", que tendrá su estreno el próximo 11 de abril a través de un reconocido canal de paga.

El auge de las series y películas biográficas vinculadas al mundo del narcotráfico sigue en pie.

Griselda Blanco, conocida como la "La Madrina", fue una líder del Cartel de Medellín, una pionera en el tráfico de drogas de cocaína y participó en las guerras de vaqueros de cocaína (Cocaine Cowboys) que en Miami a fines de la década de 1970 y principios de la de 1980.

Se centra en la personificación de la historia real de esta narcotraficante nacida en Cartagena de Indias en 1943, quien antes de los 20 años ya vivía en Estados Unidos y se había involucrado en el tráfico de drogas, siendo la precursora en usar inescrupulosamente a mujeres hermosas e incluso ancianos y niños para que sirvieran de "mulas" y lograr introducir el producto contrabandeado desde su país natal, hasta Estados Unidos.

Pero la vida de esta singular mujer no fue fácil, pues por más que intentó obligar a sus hijos a llevar una vida alejada de las drogas, hasta el más inteligente abandonó sus estudios para sumarse al negocio familiar. Estuvo casada en tres ocasiones y a los tres hombres los mató. En el año 2004, Griselda fue liberada de prisión y deportada a Colombia, donde finalmente fue asesinada a tiros en plena calle y a luz del día en 2012, ejecutada en un tipo de asesinato que se le atribuye haber inventado a ella: "el asesinato en moto".

Sobre su protagónico, Catherine Zeta-Jones aseguró que "como actriz le fue muy difícil encarnar el rol de esta mujer, que es muy diferente a mí en muchos sentidos, no sólo culturalmente, sino en cuanto a las decisiones que toma".

Producida por Asylum Entertainment para Lifetime con Steve Michaels, Jonathan Koch, Joan Harrison y Alisa Tager como productoras ejecutivas, la película contó con el guion de David McKenna y Molly McAlpine.