Jueves, 18 Octubre, 2018

Prevé la OMS eliminar las grasas trans de la cadena alimentaria

El enemigo invisible de la salud Mapa interactivo creado en 2016 por OMS
Cris De Lacerda | 15 May, 2018, 15:20

No se descomponen tan rápido como otras grasas, pero pueden tener algunos efectos nocivos para la salud, como elevar los niveles de colesterol LDL "malo" y aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado este lunes un plan para eliminar las grasas trans producidas industrialmente y que están muy extendidas en la alimentación.

Sin embargo, la mayoría de las grasas trans de nuestra alimentación provienen de alimentos procesados preparados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados como la bollería, las patatas fritas, los snacks, las margarinas y otros muchos. La carne de vaca, de cerdo y de cordero, y los productos lácteos (leche, queso, mantequilla) contienen de manera natural cantidades pequeñas de estas grasas hidrogenadas.

Las grasas trans artificiales, o ácidos grasos trans, se producen cuando el aceite vegetal se endurece en un proceso llamado hidrogenación.

-Crear conciencia entre la población y la industria.

Las medidas para frenar el consumo de tabaco han permitido un gran avance durante esta última década y "una actitud similar con respecto a las grasas trans puede ayudarnos a alcanzar el mismo progreso en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares", declaró el embajador de la Organización Mundial de la Salud para Enfermedades No Transmisibles, Michael R. Bloomberg.

La OMS incide en que varios países ricos han logrado eliminarlas total o parcialmente, poniendo límites a la cantidad permitida, de la cadena alimentaria.

La agencia sanitaria de la ONU pretende que esos cambios se implementen también en los países de bajos y medianos ingresos.

"La grasa trans es una sustancia tóxica e innecesaria que mata y no existe ninguna razón para que la gente de todo el mundo se encuentre expuesta a ella", indicó Tom Frieden, presidente y director ejecutivo de Resolve to Save Lives, una iniciativa encaminada a reducir el número de muertes por enfermedad cardiovascular. La OMS recomienda que no más del 1% de las calorías de una persona provengan de grasas trans.