Martes, 14 Agosto, 2018

El Papa acepta la renuncia de tres obispos chilenos

El arzobispo de Malta Charles Scicluna. EFE  Archivo El arzobispo de Malta Charles Scicluna. EFE Archivo
Eleena Tovar | 13 Junio, 2018, 19:44

Tras su llegada a Chile, el arzobispo enviado por el Papa Francisco, Charles Scicluna, entregó un punto de prensa en la Nunciatura Apostólica en Providencia donde entregó detalles de su segunda misión en nuestro país, esta vez en Osorno.

Las actividades se iniciaron con una audiencia con el rector del plantel, Ignacio Sánchez, para posteriormente continuar con un seminario para formación de canonistas de curias diocesanas del país.

Casi un mes después, el Vaticano dijo este domingo en un comunicado que el Papa sacó de su cargo a Juan Barros, obispo de la ciudad de Osorno, epicentro de la crisis que destapó casos de abuso que permanecían ocultos en otras diócesis de una nación de marcado catolicismo.

Francisco, que en principio defendió durante su viaje a Chile en enero al obispo Barros, presente en todas sus misas, indignó a las víctimas y fue ampliamente criticado por la opinión pública.

También expuso evidencia de que la jerarquía chilena sistemáticamente encubrió y minimizó los casos de abuso destruyendo pruebas de delitos sexuales, presionando a los investigadores de la Iglesia para desacreditar las acusaciones de abuso y mostrando "grave negligencia" para proteger a los niños de los sacerdotes pedófilos.

Presintiendo el clima tenso que encontrarían posiblemente en esa ciudad, el sacerdote español Bertomeu dijo nada más arribar al aeropuerto internacional de Santiago que han "venido (a Chile) a pedir perdón" en nombre del papa.

"Empieza un nuevo día para la Iglesia chilena, no puedo estar más emocionado y feliz", señaló el periodista Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de los abusos sexuales contra menores cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, suspendido de por vida de sus funciones en 2011.

El pontífice citó a los obispos a El Vaticano en mayo pasado a unas jornadas de reflexión, las que finalizaron con la renuncia a sus cargos de todos los prelados, proceso que según algunas fuentes podría implicar la salida de la mitad del episcopado chileno.

Tras la investigación, Francisco declaró que había sido mal informado, pidió perdón a las víctimas y recibió a alguna de ellas en el Vaticano. Su reemplazante Jorge Concha, recién nombrado administrador apostólico de Osorno, destacó la "importancia" de la misión.

Scicluna y Bertomeu son responsables de un informe de 2.300 páginas que elaboraron tras recoger 64 testimonios de agresiones sexuales en febrero pasado, lo que llevó a Francisco a afirmar a fines de mayo que en la iglesia chilena hay "una cultura del abuso y del encubrimiento", una afirmación inédita de un papa sobre la institución católica.

Además de Barros, el papa aceptó este lunes la renuncia de dos obispos de 75 años, en teoría en edad de jubilación.

También mostró su aprobación a la medida el vocero de la asociación de Laicos de Osorno, Juan Carlos Claret, quien dijo a Radio Cooperativa local que "ahora se reconoce que estos tontos y zurdos no éramos enemigos de la Iglesia".