Viernes, 22 Junio, 2018

El presidente de Audi, investigado por el escándalo de las emisiones diésel

El presidente de Audi investigado por el escándalo de las emisiones diésel.
Rupert Stadler, Chairman of the Board of Management AUDI AG at the World Premier of the new Audi A7 Sportback in Munich La Fiscalía alemana investiga al jefe de Audi por manipulación de emisiones contaminantes
Manuel Armenta | 13 Junio, 2018, 19:28

En enero la Oficina Federal de Vehículos a Motor (KBA) de Alemania, dependiente del Ministerio de Transportes, ordenó a Audi llamar a talleres y reparar más de 127.000 vehículos diésel manipulados.

La KBA anunció a principios de mayo que había abierto una investigación a este respecto y Audi reconoció "incidentes" que habían llevado a la suspensión temporal de la entrega de los vehículos fabricados a los concesionarios.

El pasado febrero la Fiscalía Estatal de Múnich ya registró varios inmuebles de dos exdirectivos de Audi y otro trabajador más en relación a la investigación por la manipulación de las emisiones de gases contaminantes.

El caso de los motores trucados se remonta a noviembre de 2015, cuando Volkswagen admitió que sus motores diésel V6 estaban equipados con un dispositivo que se considera ilegal en EE UU y que permitía a los automóviles evadir los límites de emisiones.

En concreto, ayer agentes de la fiscalía germana registraron el apartamento de Stadler en el marco de una operación para esclarecer lo sucedido en el que están investigando a otros 20 sospechosos por haber participado de alguna forma en ayudar a comercializar vehículos con software ilegal en el mercado europeo.

Un comunicado emitido el lunes dijo que Stadler estaba siendo investigado por presunto fraude y participación indirecta en alteración de documentos.

El comunicado de la fiscalía fue dado a conocer después de que el semanario alemán, Bild am Sonntag, informara que se descubrió que hasta un millón de autos de Daimler contenían dispositivos de emisiones ilegales, un descubrimiento que deja al desnudo el gran pecado capital de la industria automovilística alemana: trucar con tecnología las emisiones de gases tóxicos.

El escándalo del dieselgate no da un día de tregua.

Los modelos afectados son la furgoneta Vito así como un modelo del Mercedes C y una variante del todoterreno GLC. El ministro Scheuer dijo, sin embargo, que en caso necesario los tribunales deberán aclarar ese punto.