Miércoles, 19 Setiembre, 2018

Una tormenta de polvo se extiende por gran parte de Marte

La gran tormenta de arena que ya cubre todo Marte El todoterreno Curiosity explora el cráter de Gale cerca del Ecuador marciano
Ramiro Mantilla | 23 Junio, 2018, 10:00

Una enorme tormenta de polvo que se originó en Marte hace dos semanas ya ocupa gran parte del Planeta Rojo, según informó el Laboratorio de Propulsión a Reacción de la agencia espacial estadounidense NASA.

De todos modos, lo adversa de la situación, los técnicos mantienen las esperanzas de recibir una señal de Opportunity cuando se disipe la nube de polvo. La última tormenta de magnitud global que envolvió a Marte fue en 2007, cinco años antes de que Curiosity aterrizara.

El 1 de junio, en el Valle de la Perseverancia, comenzó una tormenta de polvo, que en pocos días cubrió un área de 18 millones de kilómetros cuadrados. Sin embargo, a diferencia de Opportunity, se propulsa mediante energía nuclear, por lo que la tormenta no le supone ningún obstáculo para seguir trabajando. El 10 de junio, el todoterreno tuvo que entrar en hibernación y cortar las comunicaciones con la NASA porque la densidad de polvo en la atmósfera lo privó de luz solar, su principal fuente de energía.

Las cámaras del vehículo robótico Curiosity registraron los cambios que vivió Marte tras el paso de la descomunal tormenta de polvo que envuelve todo el planeta y que dejo fuera de combate a su par todoterreno Opportunity. Por ello, después de cada vez que es usada, su Mastcam apunta hacia el suelo para reducir la cantidad de polvo que entra en contacto directo con el lente.

Las tormentas de polvo marcianas son comunes, especialmente durante la primavera y el verano del hemisferio sur, cuando el planeta está más cerca del sol.

El dióxido de carbono congelado en el casquete polar durante el invierno se evapora, haciendo la atmosfera más espesa y aumenta la presión de la superficie. Por el contrario, la tormenta actual, si ocurriera en la Tierra, es más grande que América del Norte y Rusia juntas, dijo Guzewich.

La tormenta de polvo puede parecer exótica para algunos terrícolas, pero no es exclusiva de Marte. En la Tierra también hay tormentas de polvo, pero las mágicas condiciones de nuestro planeta impiden que se vuelvan globales; y eso se debe a la estructura de nuestra atmósfera, que es más gruesa, a la mayor gravedad, que ayuda a que se asiente el polvo, a la cobertura vegetal que bloquea el viento y a la lluvia que limpia las partículas de la atmósfera.