Lunes, 10 Diciembre, 2018

La dramática historia del entrenador de Tailandia

Los equipos de salvamento tailandeses comienzan con el rescate de doce niños y un adulto atrapados desde hace dos semanas en una cueva del norte del país Rescate en Tailandia: la increíble historia del entrenador que entró con los chicos en la cueva
Eleena Tovar | 09 Julio, 2018, 22:40

A esa edad, toda su familia murió a causa de una epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a su país.

El operativo ya ha comenzado pero el rol de Chanthawong para resistir y conducir a los niños en el interior de la caverna inundada no ha sido menor. Chanthawong fue el único sobreviviente de su familia.

Ekapol Chanthawong, el entrenador que quedó encerrado con 12 chicos de un equipo de fútbol en Tailandia. La terrible perdida lo había dejado marcado. Su tía Umporn Sriwichai fue una de las que lo terminó de criar, y según publica el diario inglés Daily Mail, lo describió en aquella época como un chico "triste y solitario".

Tras esta primera tragedia, el entrenador quedó a cargo de otros familiares y luego de dos años, ingresó a un monasterio para convertirse en monje budista. Allí pasó una década, hasta 2015.

Finalmente, a finales de junio de este año, Chanthawong quedó como entrenador principal.

Los muchachos de entre 11 y 16 años y su entrenador, de 25, fueron de excursión a la cueva Tham Luang-Khun Nam Nang Non, en la provincia de Chiang Rai, próxima a la prontera de Myanmar, tras un entrenamiento de fútbol, pero una inundación repentina los sorprendió y quedaron aislados a cuatro kilómetros de la entrada.

La escuela Mae Sai Prasitart se encuentra a poca distancia de las cuevas Tham Luang, donde se internaron. Y como el equipo con el que iba a entrenar era el de los más pequeños, le sugirió que llevara algunos integrantes de la categoría mayor para que lo ayudaran.

La experiencia en el monasterio budista parece haber sido vital para que Chanthawong pudiera responder a la durísima exigencia que le planteó la cueva inundada a su grupo.

"Es alguien que siempre dio mucho de sí mismo para ellos (.)".

Según han informado familiares del joven, el monasterio lo convirtió en una persona muy estable física y mentalmente que cuenta con habilidades de supervivencia, algo que le permitió ayudar a los niños a sobrevivir el encierro por tanto tiempo. "Debe de haberlos ayudado a permanecer calmados y optimistas", supuso la mujer. "Transportaba a los chicos hacia y desde sus casas cuando sus padres no podían hacerlo y se responsabilizaba por ellos como si fueran su propia familia", afirmó Nopparat Khanthavong. El de Ekapol, garabateado en un trozo de papel manchado de amarillo, arrancado de un cuaderno, era breve, pero incluía una promesa y una disculpa.