Sábado, 21 Julio, 2018

Desde la cárcel, Lula ratificó: "Voy a ser candidato"

Lula da Silva obtiene la libertad por decisión del Tribunal de Porto Alegre La insólita batalla judicial de Lula: por qué sigue preso el hombre que lidera todas las encuestas
Eleena Tovar | 11 Julio, 2018, 12:12

"Nosotros conocemos el pueblo de Brasil y la esperanza de este pueblo se llama Luiz Inácio Lula da Silva y será el próximo presidente de Brasil", concluyó Gleisi Hoffmann.

En total fueron tres las órdenes de libertad emitidas por Favreto.

La palabra final, sin embargo, llegó apenas antes de las 20:00 horas (23:00 GMT).

La noche de domingo, el presidente del Tribunal Regional Federal 4 (TRF-4) de Porto Alegre, Carlos Eduardo Thompson Flores, ratificó que el expresidente debía permanecer en prisión.

La jueza presidenta Laurita Vaz del Tribunal Superior de Justicia rechazó una de las peticiones el martes. En enero, esa misma corte había condenado al exlíder sindical a 12 años de prisión.

Según la acusación presentada este lunes contra Favreto, un juez de guardia es incompetente para revocar la decisión de un colegiado, en referencia a los fallos del TRF-4 que ya habían negado recursos similares en favor de Lula. Fue presidente de la República Federativa de Brasil entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2010.

Además, por encima de todo, queda en evidencia que la insistente actuación del juez Sérgio Moro, de la 13ª Vara Federal de Curitiba y del Desembargador João Pedro Gebran Neto en el sentido de incumplir la orden de habeas corpus, y aún fuera de autos, revela el indiscutible interés que los hace sospechosos de continuar ejerciendo jurisdicción en cualquier acción relativa al ex presidente y al paciente, de conformidad con el art. 185, IV, del CPC.

Moro también se encuentra oficialmente de vacaciones, hasta el 31 de julio.

El partido se rebeló contra la cancelación de la orden de liberación en ese comunicado, diciendo que es "inconcebible" que no se respete la decisión de un juez de TRF4.

Esta serie de artimañas políticas son un claro indicador de lo que ya se sabía: El encarcelamiento de Lula no es un acto de justicia ni rendición de cuentas: Es una guerra política contra la izquierda en Brasil, disfrazada de institucionalismo, atentando contra los valores intrínsecos de la democracia: La libertad y la pluralidad. En su despacho, el magistrado desautorizó las órdenes de Favreto y le pidió a la PF que se abstuviese de llevar a cabo la liberación.

El documento de la PGR, firmado por el procurador general en ejercicio, el viceprocurador general electoral, Humberto Jacques de Medeiros, asegura que no cabe ningún "habeas corpus" contra la decisión del juez federal, Sergio Moro, quien en abril pasado determinó la prisión de Lula.

"Gracias a todo lo que se ha movido en torno de su lucha judicial, cuya condena en segunda instancia lo imposibilita para disputar las presidenciales a pesar de mantenerse a la cabeza en los sondeos, Brasil ha descubierto que su sistema judicial está podrido", escribió Juan Arias, columnista del diario "El País". "Reitero el contenido de las decisiones anteriores determinando el inmediato cumplimiento de la medida de la excarcelación", refería la misiva del juez.