Lunes, 24 Setiembre, 2018

La abdicación del rey

La abdicación del rey La abdicación del rey
Montrelle Montesinos | 13 Julio, 2018, 13:19

El partido en el que Federer cedió ante Anderson es una muestra de que el suizo ya no es tan fiable como en los últimos años y podría estar acercándose su retirada como la mayor leyenda del tenis.

No pudo ser. Roger Federer no pudo revalidar su corona en Wimbledon y por el momento se quedará en un total de ocho entorchados allí. Kevin Anderson le remontó un partido que se le puso muy de cara con un 2-0 a favor, pero en el que no supo terminar de cerrarlo, dándole oportunidades innecesarias a su rival.

De esta manera, el de Basilea se despide de un Grand Slam al que regresará los próximos años, pero del que ya será muy complicado que lo gane. Las nuevas generaciones vienen pegando muy fuerte y, a pesar de que en esta ocasión no hayan estado muy finos, serán los próximos favoritos para imponerse en Londres.

A sus 36 años, Federer podría empezar a vislumbrar su retirada. El suizo tiene cuerda para rato, pero la realidad es que en esta temporada no se le está viendo tan fresco como en la anterior, cuando se llevó un doblete de Grand Slam que aún podría repetir en esta si gana en el último, el Open de Estados Unidos, donde partirá dentro de las apuestas de los favoritos, cómo podemos ver aquí: https://extra.bet365.es/news/es/Tenis.

Y es que, lo visto ante Anderson plasmó claramente que el de Basilea ya no está igual de fino que antes. Ya pasó algo parecido hace tiempo, cuando Roger estuvo tres años sin ganar un Grand Slam, pero parece que con la edad que tiene ahora sí que tendrá una difícil recuperación tan milagrosa como la de aquella vez.

Lo normal es que, si no nos vuelve a sorprender a todos en los próximos “grandes”, Federer comience a ver esa luz al final del camino, dejando sitio para los nuevos tenistas que tanto respeto le tienen sobre la pista y que tanto se fijan en él como deportista.

Recordemos que, sea cuando sea, el momento en el que Roger decida dar un paso hacia atrás, se irá por la puerta grande, como la mayor leyenda de la historia de este deporte en el que tantos y tantos años ha dominado con su raqueta. Nada menos que 20 Grand Slams posee en la actualidad el suizo, una marca que difícilmente podrán alcanzar otros virtuosos del tenis, que siempre tendrán a Federer como el gran genio, el maestro en que todos se han fijado.

Por el momento, lo que queda, en vez de lamentarse, es disfrutar. Disfrutar del suizo hasta que este se reitre, pues en cada partido, en cada victoria, deja perlas de la gran calidad que posee y lo mucho que entiende y disfruta de este deporte.

Seguramente aún pueda pelear por otros títulos tanto de Masters 1.000 como de Grand Slam, pero lo que deja claro la derrota en Wimbledon es que cada vez es menos fiable. El hecho de que fuera en su torneo predilecto, en su pista fetiche y sobre su superficie preferida, dice mucho de la derrota sufrida por parte de Federer, que ahora sí que sí tendrá como gran objetivo plantarse en la mejor forma posible en el US Open para hacer todo lo posible por ganarlo. Ahí podremos volver a examinar al mejor de todos los tiempos, al única capaz de llegar hasta donde él lo ha hecho, a Roger Federer.