Domingo, 18 Noviembre, 2018

México, Chile y Costa Rica, los países más innovadores de Latinoamérica

2:07 Índice mundial de innovación reconoce auge de China España se atasca en innovación
Eleena Tovar | 13 Julio, 2018, 13:21

En Colombia el Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación es la entidad encargada de analizar y estudiar estos resultados los cuales "permiten determinar las capacidades y los resultados en materia de innovación de las economías del mundo". UU., el INSEAD y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, sitúa a Suiza, los Países Bajos, Suecia, Reino Unido y Singapur a la cabeza de la innovación mundial, y evidencia el gran auge de China en este terreno.

En su undécimo informe, el Índice Mundial de Innovación también revela un fuerte impulso por parte de Israel, que pasa de ser el país número 17 en la clasificación a convertirse en el 11.

El país tuvo un ascenso de dos casillas ya que en 2017 se instaló en el puesto 65 entre 127 economías analizadas y se mantuvo como el quinto más innovador de América Latina y el Caribe detrás de Chile (47), Costa Rica (54), México (56), y Uruguay (62).

El estudio, elaborado por la Universidad Cornell de EE.

Más abajo aparecen Brasil (64), Panamá (70), Perú (71), Argentina (80), Jamaica (81), República Dominicana (87), Paraguay (87), Trinidad y Tobago (96), Ecuador (97), Guatemala (102), El Salvador (104), Honduras (105) y Bolivia en el puesto 117.

Como ocurrió el año pasado, Nicaragua y Venezuela no se incluyen en el listado por falta de datos.

El estudio revela que solo hay tres países latinoamericanos con economías de ingresos altos (Chile, Uruguay y Trinidad y Tobago) y advierte de que Latinoamérica no ha mejorado significativamente sus índices de innovación en comparación con otras regiones. Sin embargo, Colombia y Costa Rica fueron reconocidos como 'triunfadores de la innovación' en reconocimiento a sus esfuerzos.

En este nuevo informe, el Índice Mundial de Innovación recuerda que en 2040 el mundo requerirá hasta un 30 % más de energía en todo el mundo y que las estrategias convencionales para aumentar el suministro de energía son "insostenibles" ante el cambio climático.

Además, una de las conclusiones que da la Organización es sobre "la situación de la innovación en la energía limpia es que se necesitan nuevos avances tecnológicos en toda la cadena de valor energética, y las políticas públicas desempeñarán un papel fundamental al orientar la transición hacia energías más limpias".