Domingo, 19 Agosto, 2018

Ataque contra los rebeldes de Masaya — Nicaragua

Policía en Masaya Entierro de José Esteban Sevilla muerto durante enfrentamiento con la policía
Eleena Tovar | 18 Julio, 2018, 15:56

El Gobierno de Nicaragua tomó este martes el control de la ciudad de Masaya, a unos 30 kilómetros de Managua, tras un intenso bombardeo de más de 7 horas sobre la comunidad indígena de Monimbó que causó al menos tres muertos, según activistas.

Monimbó, cuya población sólo se defendió con morteros caseros, era una de las comunidades que mayor resistencia había opuesto a Ortega desde el estallido social de abril, que ha cobrado más de 360 vidas.

Por su lado, el Departamento de Estado de Estados Unidos condenó los recientes ataques contra estudiantes, periodistas y miembros del clero en Nicaragua y avisó al presidente Ortega que cada nueva víctima en las protestas "mina aún más" su legitimidad.

"La población de Masaya, la población del barrio Monimbó, nos ha pedido que los liberemos de los delincuentes y terroristas que los tienen atrapados con esos tranques de la muerte y nosotros vamos a hacerlo al costo que sea", afirmó por su parte el lunes por la tarde el jefe de la policía de Masaya, comisionado Ramón Avellán.

"Oren por nosotros", pidió el líder del Movimiento, Yubrank Suazo, en sus redes sociales. Las ráfagas de armas de todo calibre se escucharon por todos lados de Masaya, dijeron testigos. Antimotines y parapolicías llegaron en 37 camionetas y rodearon Masaya.

"Están ametrallando las casas de manera irresponsable, el mensaje es que al que saque la cabeza lo matan".

Reportes de la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos indican que la ofensiva inició a las 6 de la mañana.

Entierro de José Esteban Sevilla muerto durante enfrentamiento con la policía
Entierro de José Esteban Sevilla muerto durante enfrentamiento con la policía

Masaya, y en especial Monimbó, fue clave en derrocar a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle el 19 de julio de 1979, y Ortega atacó este pueblo indígena "por temor a que le ocurriera lo mismo en la misma fecha", afirmó la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez.

El secretario de la Presidencia nicaragüense, Paúl Oquist, aseguró que acabaron con el intento de golpe de Estado. "El golpismo ha fracasado", dijo Oquist en una entrevista.

"La violencia es aún más horrible, puesto que los elementos armados leales al gobierno están operando con el apoyo expreso o tácito, y en coordinación con la policía y otras autoridades estatales", criticó el organismo.

En las afueras del Complejo Judicial de Managua se apostaron decenas de activistas de derechos humanos y de movimientos cívicos, que llevaban fotografías de Mairena y Mena, para demandar la liberación de los dos campesinos.

La alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea y vicepresidenta de la Comisión Europea, Federica Mogherini, llamó al Gobierno de Nicaragua a poner "fin inmediato a la violencia", sin ser escuchada.

La CIDH ya instó al gobierno de ese país a cumplir con las 15 recomendaciones que le formularon, además de colaborar con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

El Frente Amplio y la oposición no lograron alcanzar un consenso sobre una declaración de condena a los hechos de violencia registrados en Nicaragua, por lo que la Cámara Alta aprobó finalmente la declaración redactada por la bancada del oficialismo. La continua violencia y derramamiento de sangre promovidos por el Gobierno de Nicaragua deben cesar inmediatamente.