Lunes, 10 Diciembre, 2018

Por este motivo todos hablan del discurso de Pino Solanas

Pino Solanas sobre el aborto legal: Será hoy o mañana pero será ley” - País | Diario Panorama
Eleena Tovar | 10 Agosto, 2018, 14:26

"Yo lo viví en carne propia", ha declarado este miércoles el senador Fernando Solanas en un emotivo discurso en el Senado de Argentina, donde este jueves se dirime la suerte del proyecto sobre la legalización del aborto.

"A las chicas que están afuera", se dirigió "Pino" y les dijo: "esto no es una derrota, es un triunfo monumental", y aseguró que "ellas lo han logrado, con años de movilizaciones, de esta Argentina que siempre fue vanguardia en America Latina, de grandes causas que estaban prohibidas", y las instó a que "en poquitas semanas todas de vuelta de pie", ya que aseguró que "el año que viene vamos a insistir, y si no sale el otro".

El senador pidió que "nadie se deje llevar por la cultura de la derrota".

"Acabemos con la hipocresía, hay que sincerar los discursos".

"A las millones de mujeres movilizadas, nadie podrá parar la oleada de las nuevas generaciones, será hoy o mañana pero será ley", dijo.

Tras indicar con tono burlón que la vicepresidenta 'sabe saludar', Solanas habló del "derecho a gozar" y a "decidir sobre su cuerpo" de las mujeres e indicó que durante la extensa jornada "hubo un gran y lamentable ausente: la mujer". Introducir un debate fundamental.

El legislador asimismo señaló que “sigue existiendo una sociedad patriarcal de mujer tutelada, de mujer incubadora”, y reforzó: “Es penosa la hipocresía de siempre de las capas dirigentes argentinas, porque esta ley no obliga a las mujeres argentinas a interrumpir su embarazo”. Ustedes han levantado alto el honor y la dignidad de las mujeres argentinas. Ahí está esa gloriosa juventud en las calles: "una oleada verde de chicas que está luchando por el reconocimiento igualitario de sus derechos".

Solanas advirtió que “se oponen a esto los sectores más reaccionarios, los de siempre. "La Iglesia sabía que se torturaba a mujeres embarazadas, la Iglesia sabía que se entregaban los hijos de esas mujeres".