Sábado, 15 Diciembre, 2018

Trump duplica los aranceles al acero y aluminio procedente de Turquía

Rusia y Turquía pagan con sus monedas la tensión diplomática Moneda de Turquía se desploma frente al dólar
Manuel Armenta | 10 Agosto, 2018, 21:12

Tras el fallido golpe de estado en Turquía de hace dos años, la economía de este país ha venido creciendo gracias a la demanda interna, los sectores comerciales, los servicios y la construcción pero con una inflación galopante.

La disputa diplomática con Estados Unidos fue uno de los detonantes de la crisis.

Tras unas negociaciones inconclusas esta semana para resolver la disputa, Trump aprovechó la turbulencia económica en Turquía y el viernes apretó más los tornillos sobre el país. Aunque para Turquía las importaciones de acero y aluminio no representan una parte sustancial de su comercio internacional, el mensaje de Trump no hace sino evidenciar las dificultades que atraviesan las relaciones entre ambos países, que se han sumido en las últimas semanas en un intercambio de sanciones en medio de una polémica por la detención por las autoridades turcas de un religioso estadounidense, acusado de vínculos con el terrorismo.

La Casa Blanca ya había impuesto en marzo aranceles aduaneros suplementarios de alrededor de 25% y 10% a las importaciones de acero y del aluminio, lo cual significa que ahora esos productos estarán gravados en lo sucesivo con un 50% y 20% respectivamente.

Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de acero de Turquía, con 11% del volumen total de exportaciones turcas. "Esta será la respuesta de mi nación a quienes han declarado la guerra económica", añadió Erdogan, después de que la cotización de la lira turca haya caído esta mañana un 14% frente al dólar, perdiendo en lo que va de año un 35% de su valor respecto del 'billete verde'.

La lira turca ha llegado a caer este viernes un 14% en su cotización frente al dólar, alcanzando así un peor cruce de 6,2860 liras por cada 'billete verde', ante la falta de resultados en las recientes conversaciones entre Ankara y Washington.

No se dieron más detalles, pero la llamada parece indicar que Turquía está dispuesta a alejarse más de sus aliados en la OTAN y a acercarse más a Rusia, cuyas relaciones con Occidente están en su punto más bajo desde la Guerra Fría.

Los problemas de Turquía se han visto agravados por las políticas económicas de Erdogan, que en junio fue reelegido y recibió autorización para ejercer amplios poderes.