Sábado, 18 Agosto, 2018

La pereza influyó en la extinción del Homo erectus

La flojera ayudó a la extinción del Homo erectus Un estudio afirma que la pereza contribuyó a la extinción del Homo erectus
Eleena Tovar | 13 Agosto, 2018, 02:01

La pereza contribuyó, en parte, a la extinción del Homo erectus, un homínido extinto que habitó la Tierra en un período que abarca entre unos 1.8 millones de años y 350,000 años antes de nuestra era, informaron hoy fuentes científicas.

Publicado en la revista científica PLoS One, el estudio se apoyó en las evidencias halladas en las excavaciones arqueológicas que se realizaron en 2014 en el yacimiento de Saffaqah, Arabia Saudita, sobre antiguas poblaciones humanas que datan de la Edad Temprana de Piedra. El hecho de ser perezosos, unido a una incapacidad para adaptarse a un clima cambiante, probablemente desempeñó un papel en la especie, asegura el investigador principal, Ceri Shipton, de la Universidad Nacional Australiana.

"No tengo la sensación de que fueran exploradores que miraban hacia el horizonte. No tenían el mismo sentido de fascinación que nosotros", explicóen un comunicado. En el sitio analizado había un gran afloramiento rocoso de piedra de calidad a poca distancia de una pequeña colina. Lo anterior está en contraste con los fabricantes de herramientas de piedra de los períodos posteriores, incluidos los primeros Homo sapiens y neandertales, que escalaban montañas para encontrar piedra de buena calidad y transportarla a largas distancias. Cuando miramos el afloramiento rocoso no había signos de actividad, artefactos ni excavación de la piedra.

Al parecer, los homo erectus sabían que desplazándose encontrarían mejor materia prima pero asumieron que tenían suficientes recursos y no creyeron necesario movilizase más lejos.

Shipton recalcó que su falta de desarrollo tecnológico así como la transformación de su ambiente en un desierto contribuyó también a su desaparición.

"No solo fueron perezosos sino también conservadores", enfatizó el experto.

"Las muestras de sedimentos mostraron que el entorno a su alrededor estaba cambiando, pero estaban haciendo exactamente lo mismo con sus herramientas. No hubo ninguna progresión en absoluto, y sus herramientas nunca están muy lejos de estos lechos de ríos ahora secos. Creo que al final el ambiente fue demasiado seco para ellos", dijo el académico de la ANU.