Martes, 26 Marcha, 2019

Gobierno usa violencia represiva para quebrar a la disidencia — CEV

Obispos alertan resquebrajamiento de justicia en Venezuela Familia de venezolanos pide ayuda para su país
Eleena Tovar | 16 Agosto, 2018, 04:41

Es la denuncia de la presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana en un comunicado firmado por Mons.

Esto en clara alusión al proceso judicial abierto al diputado de la Asamblea Nacional, Juan Requesens, tras ser acusado de magnicidio y de quien incluso han circulado fotografías con evidentes signos de tortura, así como las acusaciones que se han hecho contra el diputado Julio Borges, exiliado en Colombia, sin elementos probatorios.

"La violencia venga de donde venga; implementada a personas, instituciones o al pueblo mismo; debe ser rechazada en todas sus vertientes". "Con la paz logramos todo, con la violencia la destrucción".

La CEV expresó además que "lamentablemente" quienes se sientan en el poder están empleando "violencia represiva" al violar leyes y artículos de la Constitución y derechos humanos con el objetivo de "promover el quiebre de la disidencia", algo que agregaron no es la prioridad del país que requiere en cambio atención a los problemas de servicios, alimentos y medicinas.

Todo lo que tiene que ver con la justicia, añaden en un comunicado, "se está saliendo del control de las leyes y de los procedimientos legales, para enmarcarse en la arbitrariedad que lleva a la persecución física, el amedrentamiento, y al atropello del Estado de derecho".

Explícitamente, los obispos exhortan “a los organismos de seguridad del Estado a cambiar su actitud”, y piden que “entiendan que estamos en momentos de grandes sacrificios y sufrimientos de nuestro pueblo, de sus propias familias, de sus hijos”.

La Conferencia Episcopal se pronunció nuevamente a casi una semana de la detención arbitraria del diputado opositor Juan Requesens, cuando el Sebin lo detuvo junto a su hermana Rafaela el pasado martes 7 de agosto en su residencia en Terrazas de Club Hípico, en Caracas.

“Debemos recordar que en un Estado de derecho, quien es privado de su libertad, es titular de derechos referibles a las diferentes esferas (derechos relativos a la integridad física y psicológica, a las relaciones familiares y sociales, a la integridad moral). Esto excluye desde luego, no sólo todo tipo de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes, sino también las condiciones mismas de reclusión”, señala el episcopado venezolano. "Ésta es la esencia última de la justicia, que implica fundamentalmente reconocer que toda persona -independientemente de su origen y condición, raza, pensamiento y comportamiento-, por el hecho de ser persona, tiene la misma y fundamental dignidad". Lamentó que en el país se use "la violencia represiva" desde la cúpula gubernamental. "Perseguir, someter y enjuiciar arbitrariamente, es el componente que se observa, mientras hay una multitud de pueblo que pide alimentos, medicamentos, luz eléctrica, transporte público", señaló. "Pero nada de esto está ocurriendo; por el contrario, se quiere ejercer un control social y se promueve el quiebre de la disidencia", reza el comunicado del arzobispado.

Llamó a los venezolanos a no desmayar en la protesta cívica para exigir lo que establece la Constitución, derecho legítimo al buen funcionamiento de los servicios públicos.