Sábado, 17 Noviembre, 2018

Paso del huracán Florence deja al menos nueve muertos en EE UU

Los negocios protegieron sus ventanas y puertas ante el impacto de la tormenta más fuerte Los negocios protegieron sus ventanas y puertas ante el impacto de la tormenta más fuerte
Eleena Tovar | 16 Setiembre, 2018, 07:55

La tormenta tropical Florence provocará más inundaciones repentinas "catastróficas y potencialmente mortales" en Carolina del Norte y del Sur, Virginia y Virginia Occidental en las próximas jornadas, según informó el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.

A ellos hay que sumar varios miles en el estado de Virginia y los cerca de 150,000 en Carolina del Norte.

Florence tocó tierra ayer en Wrightsville Beach (Carolina del Norte) y, pese a que su furia fue menor de lo esperado para un huracán que llegó a ser de categoría 4, el peligro radica principalmente en las inundaciones, tanto de agua dulce como salada.

Quien no llegó al hospital fue una mujer de la ciudad de Hampstead, pues la ambulancia que fue a atenderla de un ataque al corazón no pudo llegar a tiempo debido a los árboles derribados en el camino por los vientos de Florence, que ya se degradó a tormenta tropical.

Se espera que la tormenta gire "hacia el oeste-noroeste este domingo", continuó la agencia, "hacia el Valle de Ohio para el lunes" en la noche.

Aún está en efecto un aviso de marejada ciclónica de Myrtle Beach hasta Ocracoke Inlet (Carolina del Norte) y Pamlico Sound, incluyendo los ríos Neuse y Pamlico.

Una vez que se dejó atrás la condición de huracán y Florence se degradó a tormenta tropical, con vientos máximos sostenidos de 45 millas por hora (75 km/h), la preocupación de las autoridades son las incesantes precipitaciones.

Mientras las aguas suben rápidamente en varias localidades, personas atrapadas en sus casas esperaban ser rescatadas, mientras que decenas de miles se acomodaban en refugios tras haber sido evacuados ante la proximidad de la tormenta.

Una mujer y un bebé fallecieron cuando un árbol cayó sobre una casa, según un tuit de la policía de Wilmington.

Otros que se vieron obligados a encaramarse a los tejados de sus casas fueron los vecinos de Belhaven, en el mismo estado sureño, después de que las lluvias desbordase el río Pungo y sus aguas alcanzasen las ventanas de las viviendas, que quedaron inundadas.

La cuarta víctima es un anciano de 78 años, quien falleció cuando intentaba conectar un enchufe a un generador eléctrico en el condado de Leonoir, informó la oficina del gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, en un comunicado. Otro temor es la resistencia de las construcciones a los fuertes vientos, que registran picos de 150 kilómetros por hora.

Al rededor de 10 millones de personas podrían verse afectadas por esta tormenta. "Es un monstruo al que nadie invitó y que no quiere irse", señaló.

Los servicios públicos de Carolina del Norte estimaron que hasta 2.5 millones de residentes estatales podrían quedarse sin electricidad, dijo el Departamento de Seguridad Pública del estado. Trump, quien conversó con algunas autoridades locales el viernes, planea visitar la zona la semana entrante.

Florence se movía al oeste-suroeste a aproximadamente 7 kilómetros por hora, un avance considerado lento.