Miércoles, 12 Diciembre, 2018

Caixabank abandona Repsol: vende sus acciones y sale del Consejo de Administración

El presidente de Repsol Antonio Brufau y el de CriteriaCaixa Isidre Fain El presidente de Repsol Antonio Brufau y el de CriteriaCaixa Isidre Fainé. efe
Manuel Armenta | 21 Setiembre, 2018, 07:33

El consejo de administración de CaixaBank ha acordado este jueves desprenderse de toda la participación que la entidad ostenta en Repsol, representativa del 9,36% del capital social de la energética, mediante un programa de ventas que se ejecutará en su totalidad antes de que concluya el primer trimestre de 2019.

El adiós a la petrolera supondrá que la entidad financiera se tenga que anotar unas pérdidas contables extraordinarias de 450 millones de euros, que se contabilizarán íntegramente en los próximos resultados trimestrales, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La participación en Repsol, pese a que se trata de una asociación histórica, no encaja en el perfil de inversiones que viene haciendo Caixabank en los últimos años, más relacionadas con el sector bancario, asegurador y también tecnológico. El proceso de venta, se hará mediante la liquidación anticipada de los dos contratos de permuta de renta variable existentes (equity swap) por un totoal de 4,61% a un precio fijado en dos paquetes distintos del 2% y del 2,61%.

La entidad que preside Jordi Gual aclara que las ventas de títulos se limitarán a un máximo del 15% del volumen negociado en el día y que su número dependerá de "las condiciones del mercado y de una cotización que asegure que los ingresos obtenidos representen un valor razonable para los accionistas de CaixaBank".

Fuentes de mercado explican que la decisión adoptada por Caixabank sobre su salida de Repsol es algo que ya venía anticipado en su actual plan estratégico, y recuerdan que está muy cerca de concluir. CaixaBank enmarca esta operación en los objetivos del plan estratégico 2015-2018 de la entidad, entre los que se incluía reducir el peso del consumo de capital de la cartera de participadas, que al cierre de 2014 alcanzaba el 16%.

Esa reducción es fruto de otras desinversiones anteriores efectuadas por el banco, como la venta de las participaciones en The Bank of East Asia, el Grupo Financiero Inbursa y con la toma de control en BPI.

De este modo, CaixaBank sale del capital de una de sus dos grandes participadas y cumple con las exigencias del Banco Central Europeo de centrarse en el negocio core.

Otras de las claves de la operación tiene ver con el posicionamiento de cara al próximo plan estratégico que la entidad tiene previsto presentar en noviembre. Eso explicaría el que -por el momento- no se haya puesto encima de la mesa la venta de la participación que el banco tiene en Telefónica y que alcanza el 5.01%.

Desde el punto de vista de marketing financiero, no cabe duda que siempre es mejor apuntarse las pérdidas al final de un plan que acaba en 2018 y mostrar eficiencia en los primeros compases del que entrará en vigor en 2019.

Jordi Gual y Gonzalo Gortázar abandonan el Consejo de Repsol y el divorcio entre Isidro Fainé y Antonio Brufau -divorcio amistoso- se hace definitivo. De hecho, el banco mantiene su objetivo de que se sitúe entre el 9% y el 11% ya que al vender participadas se libera capital que permite absorber el impacto que pudiera tener. La empresa que ahora se convertirá en el nuevo accionista de referencia intentó mientras Luís del Rivero estaba al frente de la constructora el asalto al poder de Repsol que, entre otros, neutralizó La Caixa.