Martes, 23 Octubre, 2018

Mujer y nieta son asesinadas en EU: Encuentran los cuerpos decapitados

Evita pena de muerte al confesar que decapitó a abuela hispana y a la nieta Elizabeth Rodríguez y su nieta Angie. Hareton Rodríguez
Eleena Tovar | 11 Octubre, 2018, 19:24

El supuesto ex policía cubano, Hareton Jaime Rodríguez Sariol, quien llegó a Miami en una balsa vestido con su uniforme de policía hace dos años, se confesó culpable y dió detalles del homicidio como parte de un acuerdo con la Fiscalía, así lo reportó el diario El Nuevo Herald. Al ser arrestado por la policía sólo declaró que tenía "la conciencia tranquila".

En el camino de regreso a casa, Elizabeth Rodríguez Rubio se encontraba conduciendo el vehículo donde en un instante pierde el control y se sale de la carretera, cayendo en una zanja. Fue entonces que vio en el celular de la mujer un mensaje que le puso furioso, le quitó el arma calibre 22 que portaba la mujer y le apuntó con ella. La niña al ver que su abuela estaba en peligro se interpone, pero Rodríguez le dispara directamente a la cabeza de la niña y seguido le dispara a su novia en la cabeza y en el pecho.

En la noche condujo hasta el Parque Nacional de Shenandoah, donde enterró los cuerpos, no sin antes cortarles la cabeza y ponerlas en una bolsa en su auto, reporta el periódico antes mencionado, pero fue al día siguiente compró un pico y entero la bolsa con las dos cabezas cuando se dirigía a Pensilvania. Las cabezas las conservó y las dejó dentro del auto. Las cabezas las mantuvo en una bolsa en el auto hasta que decidió prenderle fuego y abandonarlo. El vehículo fue hallado por las autoridades, y en él encontraron una carcasa de pistola calibre 22. Esa misma noche enterró las cabezas al borde de la carretera interestatal 81.

El día 7 de agosto la policía emitió una alerta de desaparición de Rodríguez Rubio y su nieta, y obtuvo una orden de arresto contra Sariol por cargos de secuestro. Meses después, el 5 de septiembre, dió a conocer el lugar donde depositó los cuerpos y donde había enterrado las cabezas.

"Yo sospechaba que algo no estaba bien con él".

Herrera, cuenta el Herald, llegó en la misma balsa con Rodríguez Sariol a Los Cayos de Florida junto a un grupo de 26 migrantes. Siempre lo ninguneaba y hacía de él lo que quería.

Según un vecino de Rodríguez Sariol y Rodríguez Rubio, la relación entre la pareja era muy mala; pero el asesino nunca había aparentado ser un hombre violento. "Están en shock con la noticia", comentó.

Otra persona que vivió con Rodríguez Sariol en Texas señaló que las discusiones con Rodriguez Rubio eran constantes. Discutían mucho por un hombre de la iglesia a la que ambos iban. "Lo que nadie se puede explicar aquí es por qué le hizo daño a la niña", agregó.