Domingo, 18 Agosto, 2019

Harvard admite que los estudios de uno de sus investigadores eran falsos

Harvard admitió que estudios científicos promocionados como grandes avances son una farsa Harvard admite que estudios revolucionarios eran falsos
Eleena Tovar | 19 Octubre, 2018, 19:51

Él respondió que no sabía cómo hacerlo, pero después cambió de versión e inventó una nueva: aseguró que el propio corazón producía células madre, que se podían extraer, multiplicar y luego reintroducir, con mejores resultados que con la médula ósea.

Piero Anversa fue descubierto cuando su tratamiento fracasó.

A pesar de que otros laboratorios no eran capaces de reproducir los hallazgos del doctor Anversa -un paso fundamental en el método científico, para decidir acerca de la "verdad" de un descubrimiento- empezaron a crearse empresas que se movían bajo los postulados del cardiólogo.

Ahora las investigaciones del periódico norteamericano revelan que en 31 estudios académicos realizados por este cardiólogo existían datos falsificados o directamente inventados. Incluso, recibieron millonario financiamiento investigaciones para continuar con los avances.

Piero Anversa, un cardiólogo famoso de la Escuela de Medicina de Harvard, era considerado un revolucionario investigador por sus trabajos. También recibió honores de la American Heart Association. Engaño que se comenzó a develar en 2014, luego que la revista Circulation recibiera notas de advertencia del coautor de una de las investigaciones de Piero Anversa, en las que manifestaba que los datos que figuraban allí no eran los que habían producido ellos en la elaboración del estudio. "Cualquier ensayo clínico con pacientes, basado en todo o en parte en un trabajo ampliamente cuestionado, debe ser seriamente repensado y no seguir sin el debido proceso o consideración", insistió.

Harvard admite que estudios revolucionarios eran falsos

Las instituciones dijeron a los sitios especializados STAT y Retraction Watch solicitaron a las revistas que retiraran los artículos.

Anversa, quien habría revolucionado el campo de la medicina, presentó fraudulentos estudios sobre la supuesta trasformación de células madre, en células cardíacas, que reparaban el tejido dañado.

Según publicó The Washington Post, uno de los científicos que trabajaron con Anversa en diversos artículos señaló que "la integridad de los datos presentados por el laboratorio de Anversa estaba comprometida".

Harvard y el hospital de Brigham, donde ejerce el cardiólogo, tuvieron que pagarle al Gobierno 10 millones de dólares, para poder seguir recibiendo fondos federales.