Viernes, 14 Diciembre, 2018

Francia se prepara para más protestas a pesar de concesiones

Temen nueva ola de violencia Francia planea firmes medidas de seguridad por temor a "gran violencia" en protestas del sábado
Eleena Tovar | 06 Diciembre, 2018, 12:40

Macron hace llamado a la calma mientras protestas se extienden en FranciaEl presidente francés Emmanuel Macron pidió este miércoles a las fuerzas políticas y sindicales lanzar un "llamado a la calma" para desactivar las protestas antigubernamentales que sacuden al país y que se extienden a otros sectores.

El gobierno quiere evitar a toda costa que se repitan las escenas de caos del fin de semana pasado, cuando los manifestantes tomaron el Arco del Triunfo, montaron barricadas en el corazón de París y prendieron fuego a coches, ante la mirada incrédula de residentes y turistas.

Asimismo, el mayor sindicato de agricultores de Francia, Fnsea, anunció hoy que se une a la protesta de los "chalecos amarillos" y que se manifestará la próxima semana, luego de que los sindicatos de camioneros (CGT y FO) convocaran a una huelga desde la noche del domingo, informó la radio France Inter.

En una complicada situación se encuentra el gobierno de Emmanuel Macron que enfrenta protestas por parte de distintos sectores ante las medidas económicas que habían sido anunciadas a partir del 1 de enero.

En tanto, el sindicato de estudiantes secundarios FIDL convocó a una "movilización masiva y general" para el jueves y pidió la renuncia del ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer.

Ante este escenario, el principal sindicato policial de Francia, Unité SGP Police, exigió nuevamente al gobierno, mediante un comunicado, que instaure el estado de emergencia y reclamó que el Ejército se sume a los 65.000 policías desplegados en todo el país para contener la protesta social.

Pero el miércoles el ejecutivo parecía dispuesto a ceder aún más terreno. Solo dos depósitos de carburantes fueron desbloqueados tras los anuncios y las convocatorias a salir a las calles el sábado seguían en pie.

Es la primera vez que Macron, un exbanquero de inversiones de 40 años, que fue elegido en mayo 2017 con la promesa de "transformar" Francia, da marcha atrás en su ambicioso plan de reformas ante la presión de las calles.

"Si algo no funciona, no somos necios, los cambiaremos", dijo Griveaux a la radio RTL, aunque añadió "el asunto no está sobre la mesa por el momento".

El presidente francés se mostró en cambio inflexible sobre otra reivindicación de los "chalecos amarillos", el restablecimiento del Impuesto a la Fortuna (ISF), que gravaba a los hogares más adinerados y que fue suprimido tras su llegada al poder. Este impuesto fue recortado por el mandatario el año pasado para evitar que las grandes fortunas se vayan al extranjero y ha servido a la oposición para calificar a Macron de "presidente de los ricos".

Sin embargo, horas después, Macron aseguró ante su consejo de ministros que no quiere "deshacer nada de lo que se ha hecho desde hace dieciocho meses", indicó el Elíseo a la Agence France-Presse. El martes por la noche escuchó insultos y abucheos al dirigirse a una sede regional del gobierno que los manifestantes incendiaron el fin de semana pasado.

La popularidad del joven centrista proeuropeo siguió cayendo y llegó a su nivel más bajo, con apenas 23% de aprobación entre los franceses.

Pese a la violencia que ha empañado las manifestaciones, 72% de los franceses sigue apoyando a los "chalecos amarillos", según un sondeo Elabe publicado el miércoles, y 78% estima que los anuncios del gobierno no son suficientes.