Domingo, 24 Marcha, 2019

FOTOS: Captan el momento en que un agujero negro devora una estrella

Captan los últimos instantes de 'vida' de una estrella devorada por un agujero negro Imágenes de telescopio XMM-Newton del momento en que se desintegra
Ramiro Mantilla | 12 Enero, 2019, 08:11

Mientras los restos de esos cuerpos celestes descienden en espiral hacia el agujero que las destruyó, emiten rayos X con gran intensidad tras calentarse. Sin embargo, cuando una estrella pasa lo suficientemente cerca de un agujero negro como para que el mismo la devore, los astrónomos tienen una ventana de oportunidad para estudiar algunas características fundamentales del agujero negro, tales como su masa y su velocidad de rotación.

Los autores del trabajo emplearon este telescopio -cuya sensibilidad para detectar señales de rayos X es superior a la de todos los demás observatorios- para analizar un evento denominado ASASSN-14li, asociado a un agujero negro con una masa que excede al menos un millón de veces la de nuestro Sol. Solo ocasionalmente lanzan una explosión de actividad, como cuando las estrellas se acercan lo suficiente para que los agujeros negros las devoren. Y destacó que "la señal procede de un lugar muy cercano al horizonte de eventos" del agujero negro, el punto más allá del cual no es posible observar nada, "porque la gravedad es tan fuerte que ni siquiera la luz puede escapar".

La señal parece iluminarse y desaparecer periódicamente cada 131 segundos y persiste durante al menos 450 días.

Durante el proceso, los científicos han descubierto una señal muy brillante y estable, gracias a la cual, han podido determinar la velocidad de rotación del agujero negro.

Se trata de la primera evidencia de que la corona se encoge cuando un agujero negro se alimenta o se acumula.

Representación artistica de un agujero negro consumiendo una estrella. La periodicidad de los destellos de rayos X, por lo tanto, codifica información clave sobre el tamaño de ISCO, que a su vez depende de cómo de rápido está girando el agujero negro.

En el estudio publicado este día en la revista Nature, el equipo del MIT informó sobre la evidencia de que a medida que el agujero negro consume el material estelar, su corona, halo de electrones que rodea un agujero negro, se contrae de 100 a 10 kilómetros, en poco más de un mes. Combinando estas mediciones con los datos sobre la masa y las dimensiones del agujero negro, los astrónomos calcularon que el mismo debía girar a más de la mitad de la velocidad de la luz y que la señal se originaba en su interior.

A pesar del elevado número de agujeros negros que existe en el cosmos, muchos de ellos están inactivos, sin atraer material que emita radiación detectable, por lo que son difíciles de estudiar.

Vista obtenida por XMM-Newton, el observatorio espacial de rayos X, en la que se aprecia el momento en que un agujero negro tritura una estrella. Decidió aplicar su código a los tres conjuntos de datos de ASASSN-14li, para ver si surgían patrones periódicos comunes a la superficie.