Среда, 18 Сентября, 2019

La ultraderecha protesta frente al Parlamento italiano contra nuevo gobierno

Salvini ayer en la manifestación frente al Parlamento.- AP  ANDREW MEDICHINI Salvini ayer en la manifestación frente al Parlamento.- AP ANDREW MEDICHINI
Eleena Tovar | 11 Сентября, 2019, 05:23

El primer ministro italiano Giuseppe Conte pronunciará el lunes un discurso en el que pedirá a los diputados el voto de confianza para su gobierno, coincidiendo con pequeñas manifestaciones de militantes de extrema derecha concentrados a las afueras del parlamento. La mayoría parlamentaria otorgó la confianza a Conte, y hoy deberá hacer lo mismo el Senado.

En su alocución, Conte -quien repitió 36 veces la palabra Europa, en sus distintas declinaciones, en 35 folios de discurso- ha dejado claro que su Gobierno planea cambios en las leyes migratorias y también a la hora de cumplir con las decisiones europeas en materia económica y financiera.

Conte consideró que había que "mejorar el pacto de estabilidad" de la Unión Europea, que impone a todos los países un déficit inferior al tres por ciento del PIB y un nivel de endeudamiento inferior al 60 por ciento.

Conte ha dicho que su gobierno participará en las labores europeas para "implementar un plan de inversión sostenible, para reformar la Unión Económica y Monetaria y la unión bancaria, a partir del establecimiento de un presupuesto de la zona del euro, de un plan de seguro europeo contra desempleo y una garantía de depósito europea".

La promesa de Italia es la de cambiar los tonos de la política transalpina, dentro y fuera del país. Se quiere recuperar "con humildad un método de conducta política" que "valorice la sobriedad y el rigor", subrayó Conte. Lo hizo al citar la filósofa judía de origen alemán Hannah Arendt y a Giuseppe Saragat (1898-1988), un socialista moderado que fue presidente de la Asamblea Constituyente que hizo de Italia una República después de la segunda guerra mundial. "Si alguien piensa en volver al negocio de la inmigración ilegal, sabremos cómo evitarlo, siempre de una manera democrática, pacífica y sonriente, como estamos acostumbrados a hacer", añadía Salvini.

No obstante, el que hasta hace un mes parecía el dueño de Italia tiene ahora otros problemas.

Italia vivió ayer otro episodio de los últimos días de la crisis que parece aún no terminar. Uno de ellos, el exministro Roberto Maroni, lo criticó directamente.

Conte se refería claramente a la precedente coalición de gobierno, que unió al M5E y a la Liga (extrema derecha), de Matteo Salvini, marcada por las disputas y las polémicas diarias.

El partido Forza Italia (centroderecha) se desmarcó de esta protesta callejera, y su líder, Silvio Berlusconi, dijo que van a hacer oposición al nuevo Gobierno pero en el Parlamento y no en la calle durante la sesión investidura. "¡Duce¡ ¡Duce!", fueron algunos de los gritos que se escucharon, en homenaje al difunto dictador fascista Benito Mussolini.