Jueves, 25 Febrero, 2021

"Ángeles de la Muerte": Prostitutas que venden sus cuerpos por dos dólares

"Ángeles de la Muerte": Prostitutas que venden sus cuerpos por dos dólares
Eleena Tovar | 23 Febrero, 2017, 01:42

Estas prostitutas viven hacinadas en pequeñas habitaciones distribuidas en un pasillo de tablas de madera vieja, donde cada mañana amanece una con la cama deshecha y sucia, luego de que la noche anterior cinco hombres pasaran por ella enfrentándose al sexo más peligroso de todos.

El trago más amargo se lo llevan chicas de 14 años que trabajan vendiendo su cuerpo para sobrevivir. Los hombres las prefieren más jóvenes y ofrecen más dinero por ellas. Según el propio relato que entregan los "ángeles" es que también las "visitan los blancos, casi siempre gordos y feos, pero son los que tienen más dinero".

En ese marco, las mujeres nigerianas no sólo se enfrentan a una enfermedad que las va apagando poco a poco.

Los clientes son conscientes de que las mujeres que ofrecen servicios sexuales en esa zona están enfermas, pero igualmente no usan preservativos, lo cual lleva a que se produzca una gran cantidad de embarazos e infecciones.

A estas mujeres se les ha llamado los "Ángeles de la muerte" y no es un enigma el porqué de se les conozca así.

Cuenta La Vanguardia que cuando Koene llegó a Lagos, fue en busca de un taxi que lo acercara al barrio de Badia. El conductor no guardó silencio y continuó: "Las muchachas de ahí, cuanto más bonitas y más jóvenes, son más caras. Los hombres las visitan como si estuvieran caminando por un supermercado", dijo el taxista a Koene, señala el portal de Minuto Uno.

Nigeria tiene una población aproximada de 174 millones de habitantes y es el tercer país con mayor número de personas infectadas con el virus del sida en el mundo. Forma a profesionales y genera proyectos que intervienen en todo el continente africano. Sostiene que la clave del éxito en la lucha contra el VIH en escenarios desfavorables es "la consistencia y que se aborden las injusticias y los abusos a los derechos humanos".

"Es imprescindible involucrar a las comunidades y transmitir nuevos conocimientos", concluyó Shiphrah Kuria en diálogo con La Vanguardia. Muchas de ellas son menores de edad, víctimas de violación y están obligadas a pagar las deudas del viaje que cuestan más de 45.000 euros.