Jueves, 14 Noviembre, 2019

Hormigas se vuelven caníbales tras estar en búnker nuclear (FOTOS)

Un millón de hormigas caníbales salen a la superficie tras pasar años encerradas en un búnker nuclear soviético (FOTOS)
Eleena Tovar | 08 Noviembre, 2019, 18:52

Para comprobar si la colonia abandonaría el búnker, los científicos construyeron una salida con un listón de madera.

Los investigadores alegan que, ahora que se las ha liberado del bunker, se han encontrado casi un millón de ejemplares vivos y alrededor de dos millones de hormigas muertas. Si es que bien, ni rastro de larvas o bien machos, lo que indicaba que no se estaban reproduciendo. ¿Qué ocurría luego dentro de aquellos muros a fin de que no descendiera la población y De la misma forma inclusive creciera?

No lo descubrieron hasta 2016.

En la primavera de 2016, los investigadores extrajeron un grupo de aproximadamente 100 hormigas del búnker y las introdujeron en una colonia más grande en el exterior para ver cómo interactuaban. Las hormigas no tenían acceso al mundo exterior y parecían provenir de un hormiguero que estaba encima de una tubería de ventilación. Así es como la colonia del búnker iba ganando integrantes, a pesar de que no había comida y no se reproducían. Luego, ¿cómo se mantenían aquellos insectos en aislamiento? Pero estos seres hallaron una solución: el canibalismo. A esta conclusión han llegado los investigadores en el flamante estudio, que acaba de ser publicado en la gaceta "Journal of Hymenoptera Research". Además, se sabe que esta especie en particular consume sus propios muertos caídos durante las "guerras de hormigas" territoriales cuando la comida escasea. Los autores explican que estos son signos claros de consumo masivo, con prácticamente ningún otro organismo en el búnker capaz de hacer estas marcas. "Los cadáveres sirvieron como una fuente inagotable de alimentos que permitieron sustancialmente la supervivencia de las hormigas atrapadas en condiciones extremadamente desfavorables".

"Las masas de trabajadores de Formica polyctena atrapados en el búnker no tenían otra opción (...) Simplemente sobrevivían y continuaban sus tareas sociales en las condiciones establecidas por el entorno extremo", concluyen en el artículo.

Y a pesar de que las hormigas han demostrado que pueden sobrevivir solas, el equipo instaló un paso de madera que conecta el fondo del búnker con el hormiguero. Un año después, se descubrió que casi todas las hormigas, casi un millón de insectos, habían escapado del búnker. Ya no hace falta que practiquen el canibalismo, solo tienen que subir por el "puente" para regresar a casa.