Martes, 19 Noviembre, 2019

Italia se conmueve con Giovannino, el bebé abandonado con una enfermedad incurable

Un bebé ingresado en un hospital Un bebé ingresado en un hospital. ENRIQUE ALONSO
Eleena Tovar | 10 Noviembre, 2019, 12:38

Esto permite que la piel de la persona se ponga gruesa, seca y se agriete con facilidad.

Giovannino nació el pasado agosto en un hospital de Turín con ictiosis arlequín, una enfermedad rara que recubre su piel de escamas y que hará que necesite continuos cuidados toda su vida.

La enfermedad se cree que la padece solamente a una persona en un millón y es resultado de un gen defectuoso.

Sus padres le dejaron en la UCI y desde entonces ha estado al cuidado de las enfermeras del hospital de Santa Ana.

Sus efectos afectan cómo la piel se regenera, lo cual significa que o bien las células viejas de la piel tardan más en desprenderse, o las nuevas células se reproducen demasiado rápidamente, lo cual causa una acumulación de piel gruesa.

No se conoce cura para esta enfermedad, que provoca que la piel adquiera la forma de placas similares a las del traje de un arlequín, de ahí su nombre, y cuyo único tratamiento es aplicar cremas varias veces al día para reducir la posibilidad de infección.

Las autoridades locales dijeron que están al tanto de la situación y que trataron de buscar a los padres para obtener una respuesta.

Para prevenir esa sequedad, los médicos intentan evitar que le dé la luz directa del sol.

¿Qué es la ictiosis arlequín?

Este fenómeno extremadamente raro puede alterar la apariencia de rasgos faciales y causar molestias al mover los brazos y piernas.

Luego que haya ocupado los principales titulares de los medios de comunicación de Italia, miles de personas e instituciones se contactaron con el hospital para poder adoptarlo.

"Es un bebé muy lindo y sonriente y le encanta que lo lleven alrededor de la sala", dijo el director de la unidad neonatal del centro asistencial.

Por si fuera poco, los afectados también suelen presentar contracturas, y problemas en el oído y en los dedos de los pies, con un riesgo potencial de amputación. "Se pone feliz cuando alguien le hace escuchar música", agregó el especialista.

Algunos enviaron emotivas cartas explicando cuándo deseaban darle la bienvenida en sus hogares.