Jueves, 02 Abril, 2020

De anotar el gol más rápido de los mundiales a manejar Uber

De anotar el gol más rápido de los mundiales a manejar Uber De anotar el gol más rápido de los mundiales a manejar Uber
Montrelle Montesinos | 14 Enero, 2020, 04:43

Esa es la vida de Hakan Sukur, quien atraviesa un presente totalmente distinto: tuvo que abandonar Turquía por ser perseguido por el régimen de Erdogan y se gana la vida manejando un Uber y vendiendo libros en Estados Unidos. Solo así logra sobrevivir, luego del fallido emprendimiento que tuvo años atrás con una cafetería en Palo Alto, California, que tuvo que cerrar por culpa de una persona que fue encarcelada tras tomarse una foto con él.

-"Estoy empezando a trabajar ahora".

"Estoy empezando a trabajar ahora".

A Sükür sus opiniones políticas le costaron la enemistad del gobierno turco, que lo acusó de insultar al presidente Erdogan. Sin embargo, tras varios escándalos de corrupción, muchos relacionados con el fútbol, Sukur renunció a su cargo en 2013. Erdogan me quitó todo. "Mi derecho a la libertad, el derecho a explicarme, a expresarme, el derecho al trabajo", menciona el segundo máximo anotador de la selección europea. La fiscalía lo acusaba de "pertenencia a un grupo terrorista armado", en referencia a la organización del antiguo predicador musulmán Fethullah Gülen, exiliado en Estados Unidos, a quien Ankara consideraba como organizador del golpe, precisó la agencia progubernamental Anadolu.

Hakan Sukur ya sufrió una orden de detención contra él en 2016.

Hakan Sukur, el exjugador turco del Galatasaray, del Inter de Milán y del Parma, entre otros, ha relatado en una entrevista cómo acabó su carrera en el mundo del fútbol y ha acabado convirtiéndose en conductor de Uber.

-"Cuando me uní al AKP, Turquía era un país que se ajustaba a los estándares de la UE y recibió una gran inversión de Europa, pero la política de Erdogan llevó a la rigidez y se tomó una dirección completamente diferente, una orientación hacia Oriente Medio en lugar de hacia Europa". No obstante, debió cerrarlo por sufrir hostigamientos. Hoy, lejos del fútbol y mientras espera que la situación mejore en Turquía para poder regresar, pasa sus días detrás de un volante para ganarse su sustento.