Sábado, 11 Julio, 2020

Covid-19 dejará 16 millones más de pobres en México

Para América Latina la Cepal y la OIT alertaron que el desempleo afectará a 37.7 millones de personas Para América Latina la Cepal y la OIT alertaron que el desempleo afectará a 37.7 millones de personas
Eleena Tovar | 22 May, 2020, 17:05

La contracción económica en América Latina que CEPAL estima será de un 5,3% este año -la peor desde 1930- y tendrá "efectos negativos" sobre la tasa de desocupación de la región, que pasará de un 8,1% el 2019 a un 11,5% este año, según las proyecciones presentadas por ambos organismos en su sede regional en Santiago. El trabajo en tiempos de pandemia: desafíos frente a la enfermedad por coronavirus (Covid-19).

Además, se sugiere focalizar la atención en los grupos vulnerables como: migrantes en situación no regularizada, trabajadoras del hogar, cuidadores/as de personas mayores, trabajadores asalariados e independientes informales que se desempeñen en los sectores de alto riesgo y en los trabajadores de la salud.

Explicó que la pandemia ha generado fuertes impactos en el mercado de trabajo, pues en la actividad formal hay reducción de horas, caída de salarios y despidos, mientras que en el informal se ha registrado caída del empleo por distanciamiento y prohibición de circulación y menor acceso a compensaciones de ingresos.

"Se proyecta un aumento de la tasa de desocupación de al menos 3,4 puntos porcentuales, lo que equivale a más de 11,5 millones de nuevos desempleados", indicó el informe "Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe".

"Esto implica que la pobreza alcanzaría entonces a 34,7% de la población latinoamericana (214,7 millones de personas) y la pobreza extrema a 13% (83,4 millones de personas)", alertó la CEPAL.

En ese sentido, la Cepal y la OIT insisten en la propuesta un ingreso básico de emergencia (IBE) por un monto igual a una línea de pobreza durante seis meses, para satisfacer necesidades básicas y sostener el consumo de los hogares.

En este ámbito, el objetivo estratégico a largo plazo es la implementación gradual de un ingreso básico universal, apoyado por mecanismos sostenibles de financiamiento.

Asimismo, agregan, "en paralelo a las políticas laborales se requiere un sistema de protección social basado en un enfoque de derechos, sensible a las diferencias, con políticas universales, redistributivas y solidarias".