Sábado, 11 Julio, 2020

El jefe del Pentágono desafía a Trump y rechaza desplegar al Ejército

Jame Mattis exsecretario de Defensa Jame Mattis exsecretario de Defensa
Eleena Tovar | 07 Junio, 2020, 00:26

James Mattis reprochó el miércoles la actitud del presidente de EE.UU., Donald Trump, diciendo que es el primer presidente que ha visto en su vida "que no intenta unir al pueblo estadounidense" sino más bien "trata de dividirlo", en una reprimenda enérgica a medida que las protestas se han intensificado por el asesinato de George Floyd, un afroamericano que perdió la vida a manos de un policía blanco. El jueves, el secretario Esper sostuvo en una rueda de prensa que no cree que sea necesaria una mayor movilización de las fuerzas armadas para ahogar disturbios, algo que pareció contradecir al presidenta.

Después de una visita de Esper a la Casa Blanca, el Pentágono anuló la decisión tomada previamente de enviar a casa a cerca de 200 soldados en activo desde la región de Washington, D.C., una muestra pública de las crecientes tensiones con la Casa Blanca en un periodo en que han aumentado las críticas de que el Pentágono estaba siendo politizado en respuesta a las protestas.

“La opción de utilizar fuerzas activas en cuestiones de seguridad debería ser aplicada solo como el último resorte -señaló Esper- y solo en las situaciones más urgentes y situaciones graves.

El jefe del Pentágono admitió que fue un error haber posado junto a Trump. "Evito situaciones que puedan parecer políticas. A veces lo logro y a veces no", expresó.

El general Mattis se refería al polémico episodio del pasado lunes, cuando la policía y la Guardia Nacional -el Ejército de reservistas que depende de los Estados- desalojaron con gas lacrimógeno una manifestación pacífica ante la residencia presidencial, antes del toque de queda impuesto en la ciudad, para que Trump pudiese caminar hasta la iglesia de Saint John -atacada por vándalos la noche del domingo- y posar con una Biblia en la mano: "Sabemos que somos mejores que el abuso de la autoridad ejecutiva que presenciamos en la plaza Lafayette".

"Trump, que buscará la reelección en noviembre, mantuvo ayer su discurso duro y salió al cruce de las críticas al escribir en Twitter: "¡Ley y orden!".

Las movilizaciones callejeras alcanzaron una dimensión no vista desde la década de 1960 durante las protestas por los derechos civiles, pese a que Estados Unidos es el país del mundo con más muertos por la pandemia del coronavirus -más de 106.000-.

En Washington los manifestantes desafiaron el toque de queda, pero no se registraron desórdenes, y en Nueva York -donde las autoridades extendieron hasta el 7 de junio las restricciones de circulación nocturna- la situación fue más tranquila que el martes, cuando se registraron saqueos en la Quinta Avenida. "Es frustrante que un policía pueda matar, asesinar a un hombre delante de una cámara, frente al mundo entero", dijo Joy McClean, una empleada de una ONG que vive en el Bronx, en Nueva York.

En Minneapolis, el epicentro de las manifestaciones, la situación retorna poco a poco a la calma, después de los disturbios del fin de semana.

Los ciudadanos, que continúan en las calles exigiendo justicia por el racismo estructural que atraviesa al país, celebraron el endurecimiento de los cargos contra el policía Derek Chauvin, quien sometió a Floyd, y la imputación de otros tres agentes, pero aseguran que buscan un cambio de fondo.