Miércoles, 02 Diciembre, 2020

Inundaciones, muerte y caimanes (VIDEO y FOTOS) — Después de Sally

El huracán Sally ahora una tormenta tropical azota Florida y la costa del Golfo con ‘inundaciones catastróficas Náutica: así quedaron los barcos tras el paso del huracán Sally
Tobias Pedroso | 18 Setiembre, 2020, 08:25

El huracán Sally tumbó árboles, inundó calles y casas y dejó sin electricidad a cientos de miles de hogares cuando golpeó la costa del Golfo de Estados Unidos entre el martes y el miércoles, dejando lluvias torrenciales en los estados sureños de Alabama y Florida. Al mismo tiempo se emitió una emergencia de inundación repentina, por "una amenaza grave para la vida humana y daños catastróficos".

Por ende, los cortes del suministro eléctrico se iniciaron antes del impacto y, según la página web PowerOutage.com, hay más de 217.000 clientes en Florida, más de 275.000 en Alabama y unos 9.700 en Mississippi afectados. "Anticipamos que las evacuaciones podrían ser literalmente miles", dijo David Morgan, sheriff de Escambia, el condado de Florida que incluye a Pensacola, y donde al menos 377 personas ya habían sido rescatadas.

En el patrón de trayectoria del NHC, el centro de Sally cruzará el sureste de Alabama y el extremo noroccidental de Florida todavía como huracán y el jueves pasará degradado a tormenta tropical sobre la parte central de Georgia para terminar como depresión en la costa de las Carolinas. "Va a ser una operación tremenda en los próximos días".

Más de 61 centímetros de lluvia (2 pies) fueron registrados cerca de la Estación Aeronaval de Pensacola, y casi 1 metro (3 pies) de agua cubría las calles en el centro de la ciudad, reportó el servicio meteorológico.

Más allá de la velocidad de los vientos, el principal problema es la velocidad a la que se mueve.

El presidente Donald Trump comparó, en declaraciones a la cadena Fox, a Sally con el huracán Laura, que azotó Texas y Luisiana, así como el Caribe, hace apenas unas semanas. Al comienzo de la semana, Sally fue una de las cinco tormentas que giraban simultáneamente en el Atlántico, como amuletos en un brazalete. Se declaró un toque de queda en la localidad costera de Gulf Shore, en Alabama, debido a las peligrosas condiciones.

Al igual que los incendios forestales que asolan la costa oeste, la avalancha de huracanes ha centrado la atención en el cambio climático, que según los científicos está provocando tormentas más lentas, con más lluvia, más poderosas y más destructivas. "Pero están a salvo en sus casas y tan pronto como retroceda el agua, las rescataremos".

Mientras tanto, lejos en el Océano Atlántico, Teddy se convirtió en huracán el miércoles con vientos de 160 km/h (100 mph). A las 10 a.m. locales, el ojo de la tormenta estaba a unos 20 kilómetros (unas 15 millas) al oeste-noroeste de Pensacola y se movía al noreste a cerca de 7 km/h (5 mph).

El huracán Sally, de categoría 2, tocó tierra este miércoles en Gulf Shores (Alabama) con vientos máximos sostenidos de casi 105 millas por hora (165 km/h) y la marejada ciclónica que lo acompaña está produciendo inundaciones en una franja de la costa norte del Golfo de México.

Los meteorólogos dijeron que podría alcanzar fuerza de categoría 4 antes de acercarse a las Bermudas, que hace apenas unos días fueron azotadas por el huracán Paulette.

Teddy estaba 1.335 kilómetros (820 millas) al este de las Antillas Menores. Sus vientos con fuerza de huracán se extendían 40 kilómetros (25 millas) desde su centro, y los vientos con fuerza de tormenta tropical llegaban a 281 km (175 millas).