Sábado, 16 Enero, 2021

La vacuna, ajena a mal de paciente británica — Oxford

Instalaciones de AstraZeneca codesarrollador de una de las vacunas contra COVID-19 Instalaciones de AstraZeneca codesarrollador de una de las vacunas contra COVID-19
Eleena Tovar | 18 Setiembre, 2020, 06:56

Después que se reportaran algunas reacciones adversas en pacientes sometidos a las pruebas de AstraZeneca, la Universidad de Oxford aclaró que es probable que dichos efectos podrían no estar asociados a la vacuna contra el COVID-19.

Como todos sabemos a estas alturas los ensayos clínicos se tuvieron que ver suspendidos por el caso de un paciente que presentó lo que parecía ser un efecto secundario atípico.

Las revisiones de seguridad comenzaron cuando voluntarios de la candidata a vacuna desarrollaron síntomas neurológicos inexplicables que incluyeron debilidad de las extremidades o cambios en la sensibilidad.

AstraZeneca y la Universidad de Oxford no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios de Reuters.

"Después de una revisión independiente, se consideró poco probable que estas enfermedades estuvieran asociadas con la vacuna o no hay pruebas suficientes para decir con certeza que las enfermedades estaban relacionadas con la vacuna", según el documento.

Tras recibir la aprobación del comité independiente, los ensayos clínicos de la vacuna contra el COVID-19 fueron reanudados el 14 de septiembre, según se comprueba en la base de datos EudraCT, sobre medicamentos autorizados en la Unión Europea y otras partes del mundo.

Respecto a los ensayos clínicos que se reanudaron de la vacuna de Oxford-AstraZeneca, el subdirector de la OPS, Jarbas Barbosa, destacó que la suspensión temporal que se llevó a cabo fue un procedimiento estándar, el cual demostró seriedad para asegurar que al final la vacuna tenga eficacia. Pero no en Estados Unidos, ya que la FDA no ha autorizado la reactivación de los protocolos.