Domingo, 28 Febrero, 2021

Insta papa Francisco a rechazar el individualismo y la indiferencia

Papa Francisco Papa Francisco arremete contra la indiferencia hacía los pobres
Eleena Tovar | 20 Noviembre, 2020, 16:08

El Papa, que en su primer encuentro con periodistas nada más ser elegido Sumo Pontífice pidió una Iglesia pobre y para los pobres, ha reseñado que en el centro del Evangelio están precisamente ellos. "El Evangelio no se entiende sin los pobres, ellos están en la misma personalidad de Jesús, que siendo rico se redujo a sí mismo, se hizo pobre, se hizo pecado, la pobreza más despreciable", ha señalado.

"Para el papa, "servir" a los demás es una forma de sacar provecho de las riquezas o de los bienes personales, porque, en su opinión, "¡el que no vive para servir, no sirve para vivir!", enfatizó.

Y por esa razón los fieles "buenos" son los que arriesgan y "no guardan lo que han recibido", sino que lo emplean porque, subrayó, "el bien si no se invierte, se pierde".

"La grandeza de nuestra vida no depende de cuánto acaparamos, sino de cuánto fruto damos". Cuántas personas pasan su vida acumulándose, pensando en estar bien en lugar de hacer el bien.

FRANCISCODebemos hacer el bien, salir de nosotros mismos y mirar, mirar a quienes más lo necesitan.

Papa Francisco

Finalmente, ha hecho hincapié en que la llegada de la Navidad debe ser la ocasión justa para poner en marcha el servicio y no pensar solo en las compras: "Se acerca el tiempo de Navidad y de las fiestas".

Al respecto, citó los ejemplos de entrega y dedicación de médicos, enfermeros, farmacéuticos, sacerdotes, voluntarios, personal de seguridad, trabajadores en general y muchas otras personas quienes, en medio de la pandemia de Covid-19, desafiaron el contagio y tendieron sus manos para dar apoyo y consuelo.

Para Francisco, "es triste" cuando un cristiano se limita solo a seguir las reglas y a respetar los mandamientos y no se lanza al servicio de los demás. "Esto no es suficiente, la fidelidad a Jesús no se limita simplemente a no equivocarse".

De la belleza inocultable de la cual Dios nos dotó, porque somos su imagen, cada uno de nosotros es valioso ante sus ojos, cada uno de nosotros es único e insustituible en la historia, apuntó el papa ante 100 personas congregadas en la basílica de San Pedro, en representación de todos los pobres del mundo.

Tras la misa por la Jornada Mundial de los Pobres, Francisco se asomó a la ventana de los apartamentos pontificios para rezar el ángelus junto a los peregrinos que había en la plaza. "Estos dones hay que emplearlos para hacer el bien en esta vida, como servicio a Dios y a nuestros hermanos", aseveró.